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Monseñor Moronta se viste de payaso y reza con los niños

Prensa Diócesis San Cristóbal
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Conozca la oración que el obispo de San Cristóbal, vestido de payaso, rezó en el jubileo de los niños frente al Santo Cristo de La Grita

La fiesta central del Santo Cristo de la Grita, en el estado Táchira, Venezuela se celebró este 6 de agosto. Multitudes de creyentes acudieron al santuario para venerar la talla de madera que ya cuenta con 406 años y que, según la tradición fue “labrada por los propios ángeles”. A esta peregrinación también llegaron los niños, el 5 de agosto.

Ese día, Mario del Valle Moronta Rodríguez, obispo de San Cristóbal, una vez más se vistió de payaso para compartir con los chiquillos llegados desde distintas zonas del Táchira, de otras regiones del país bolivariano e incluso del extranjero.

Este año tuvo una motivación adicional: “El Santuario del Santo Cristo permitió que los niños celebraran el Jubileo de la Misericordia convocado por el Papa Francisco”, según informó el padre Vicente Carvajal, responsable de prensa de la diócesis andina.

Una vez más, monseñor Mario Moronta, lo hizo”, dijo el sacerdote. Se vistió de payaso para alegrar a los chipilines y desde esa particular forma de evangelizar, adentrarlos junto a sus padres, madres y abuelos en los caminos de la fe cristiana.

En medio del ambiente musical que reinaba en el Santuario, el obispo se presentó con su traje de payaso en el que resaltaron los colores rojo, blanco y amarillo, además de la famosa nariz roja y un gorro que le caía sobre el lado izquierdo de la cabeza.

El vínculo payaso/niños fue inmediato: los chipilines se le acercaron y comenzaron a compartir la alegría que los embargaba, a saludarlo y tomarse fotografías.

Así, en medio de tanta alegría, el prelado introdujo a los niños en un ambiente de oración e inició la súplica a Dios que repetida por los adultos: “Nosotros los niños somos importantes para Dios y por eso hoy le vamos a pedir al Santo Cristo que nos bendiga”. Exhortándolos a mantener las manos en alto, dijo la siguiente oración:

“¡Qué lindo es estar aquí! ¡Qué lindo es tener a papá Dios! ¡Qué lindo es tener a Jesús como nuestro hermano! ¡Qué lindo es tener al Espíritu Santo! ¡Qué lindo es ser hijo de Dios! ¡Qué lindo es también ser hijo de María la madre de Dios y madre nuestra! ¡Qué lindo es que todos hoy podemos ser como niños!”.

Explicó que para cumplir con la invitación del Papa Francisco, siguieran las indicaciones para pasar por la Puerta Santa del Santuario. Y rezando el Padre Nuestro y el Ave María, el obispo y el sacerdote rector del Santuario, padre Jesús Duque, abrieron las puertas para que los niños pasaran seguidos de sus padres y demás allegados.

Frente al Santo Cristo de La Grita, Mario Moronta invitó a los niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos mantener sus manos en alto y rezar por la salud de los papás, portarse bien, salir bien en los estudios y en general por cada uno de ellos.

Santo Cristo, bendice a los abuelos, a las abuelas, ellos nos consienten y enseñan muchas cosas, dales salud, fuerza y sabiduría. Amén”.

“Santo Cristo, tu que nos dejaste a tu mamá como madre nuestra, bendice a nuestras madres y ayúdalas para que sean maestras, para que tengan paciencia cuando hacemos travesuras y para que nos enseñen a ser obedientes. Amén”.

“Santo Cristo, tu que eres el hijo de Dios Padre, bendice nuestros padres, dales fuerzas en sus trabajos para que con su amor nos ayuden a ser buenos, protégelos y dales salud. Amén”.

Santo Cristo, tu que naciste en Belén y te conocimos como hijo de Dios, bendice a nuestros niños y niñas, ayúdanos a crecer y a ser buenos ciudadanos, pero sobretodo buenos cristianos, bendícelos y que la bendición tuya los acompañe siempre. Amén”.

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