Aleteia

La Biblia completa más antigua del mundo está en Etiopía

Comparte

Los “Evangelios de Garima” datan de algún año entre el 330 y el 650

Escrita en Ge’Ez, una antigua lengua muerta etíope,  los Evangelios de Garima, la Biblia ilustrada más antigua del mundo, se han preservado durante siglos en un remoto monasterio etíope.

Estos evangelios llevan el nombre de Abba Garima, un monje que llegó a Etiopía en el 494, desde Constantinopla. La leyenda cuenta que Abba Garima copió e ilustró estos evangelios en un solo día. En la imagen, San Marcos Evangelista.
Estos evangelios llevan el nombre de Abba Garima, un monje que llegó a Etiopía en el 494, desde Constantinopla. La leyenda cuenta que Abba Garima copió e ilustró estos evangelios en un solo día. En la imagen, San Marcos Evangelista.

Estos evangelios llevan el nombre de Abba Garima, un monje que llegó a Etiopía en el 494, desde Constantinopla.

La leyenda cuenta que Abba Garima copió e ilustró estos evangelios en un solo día: Dios habría retrasado la puesta del sol para que el monje pudiese terminar su trabajo.

Los excepcionales tomos se han mantenido desde entonces en el Monasterio Garima, cerca de Adwa, en el norte de Etiopía.

Los expertos creen que los Evangelios Garima (se trata de dos tomos, posiblemente incluso hechos en siglos diferentes), son también el primer ejemplo de un libro (y no de un pergamino, o un rollo) todavía encuadernado, sin páginas sueltas.

Los expertos creen que los Evangelios Garima (se trata de dos tomos, posiblemente incluso hechos en siglos diferentes), son también el primer ejemplo de un libro (y no de un pergamino, o un rollo) todavía encuadernado, sin páginas sueltas.
Picasa 3.0
Los expertos creen que los Evangelios Garima (se trata de dos tomos, posiblemente incluso hechos en siglos diferentes), son también el primer ejemplo de un libro (y no de un pergamino, o un rollo) todavía encuadernado, sin páginas sueltas.

La supervivencia de estos tomos es tanto más sorprendente teniendo en cuenta que, a todo lo largo de su historia, el país ha sufrido diferentes invasiones (musulmanas e italianas, en especial) y que, en 1930, un incendio destruyó la iglesia del monasterio.

Estos textos, cabe destacar, nunca fueron olvidados, ni permanecieron desconocidos. En realidad, han sido frecuentemente mencionado por los viajeros desde la década de 1950, e incluso la historiadora británica Beatrice Playne los describe en algunos de sus textos, pero hasta hace poco se creía que databan de, cuando mucho, el siglo XI.

La datación por carbono, sin embargo, da una fecha comprendida entre 330 y 650, lo que podría coincidir con la fecha en la que Abba Garima llegó a Etiopía.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.