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Cómo lidiar con crisis de pánico

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Información importante para quien tiene pánico (y para quien convive con quien lo sufre)

En mi último post, “Tuve miedo de tener miedo – Un relato sobre el síndrome del pánico”, contaba sobre cómo es sufrir eso, cuáles son los síntomas más comunes (existen varios), hablé sobre cómo es el día a día de un paciente y, ahora, quiero hablar sobre cómo es, de hecho, tener esa enfermedad.

La llamo enfermedad porque me dejaba imposibilitada para hacer las cosas comunes del día a día: entonces, es enfermedad. Pero, para la medicina, es trastorno.

Aprovecho para enfatizar que no soy médica, soy sólo una paciente contando cómo es la relación con el trastorno / enfermedad. Además de eso, ¿vamos a hablar del tratamiento también? Sí, vamos.

Para los pacientes

Entonces, vamos allá. Primero vamos a hablar de cómo son las crisis.

  • La crisis no escoge lugar. Sí, no escoge lugar. Cualquier lugar es lugar. Para algunas personas, incluida yo, bastaba intentar salir de casa para que empezara la crisis. Mi primer síntoma era el enojo y luego el cansancio en las piernas y el resto venían subsecuentemente.

Para otras personas, empieza con la llamada fobia social, miedo de estar en medio de otras personas. Tomar transporte público también puede desencadenar una crisis. En fin, para cada persona funciona de una manera. Entonces, no juzgues a una persona porque, de la nada (nunca es de la nada), empieza a entrar en crisis.

  • Cuando comienza la crisis, ¿qué hago? No hagas nada. Sólo espera que termine. Nuestro mayor problema es luchar contra los síntomas a la hora en que ellos están en ebullición. No podemos vencerlos en ese momento, pero podemos dejarlos con el menor poder posible al no enfrentarlos durante esos minutos de crisis. Hay quien logra disminuir los síntomas con ejercicios de respiración y vuelve la crisis menos intensa. Yo nunca logré hacer eso, pero quien lo logre, por favor, dígame cómo lo hace.
  • ¿Puedo tener un ataque cardíaco durante una crisis? No se conoce ningún caso. Por más que los latidos cardiacos se aceleren, a no ser que sufras de un problema de corazón, no tendrás un ataque fulminante.
  • No compares tu crisis con la de otras personas. La gente tiene la pésima manía de compararse. Durante una crisis, cada persona reacciona de una manera. Algunos síntomas son muy comunes, pero hay quien tiene otros y eso no quiere decir que sientan más o menos. Tener Síndrome del Pánico es infernal en cualquier etapa, no existe más o menos.
  • ¿Puedo morir durante una crisis? Puedes morir de cualquier cosa, pero decir que morirás por los síntomas de pánico, no. Quédate tranquilo. Estos duran alrededor de 40 minutos. Difícilmente más que eso. Recuerdo que mi crisis más fuerte duró unos 40 minutos, pero las demás eran de máximo 30 minutos. Después paraba. Era cansado, exhaustivo. Yo sentía como si hubiera corrido un maratón de tanto cansancio físico.

Para no pacientes

Primero que nada: Deja de juzgar. Tú, no paciente, ayuda a quien necesite en lugar de poner el dedo en la yaga. Cuando fui diagnosticada de verdad con el síndrome del pánico, oí de todo. Desde que tenía una enfermedad de rica hasta que necesitaba ser fuerte y sacar cosas de mi cabeza. ¡No funciona así!

Desgraciadamente no tenemos un botón de enciende y apaga. No logramos detener algo que viene dentro de nosotros, tal vez con el tiempo, eso suceda. Pero, para quien ha descubierto la enfermedad hace poco, raramente se tiene control sobre una crisis, sobre los síntomas.

Hay personas que tienen crisis durante años y hasta hoy no logran tener el control sobre nada. Porque no se trata de control, sino de autoconocimiento.

Es horrible cuando tú, que no atraviesas nuestro dolor, dices que nuestro sufrimiento es fingido, es falta de Dios, es falta de fe, es cosa de gente débil, es cosa de gente que no sabe lidiar con sus problemas. Eso causa más sufrimiento para quien intenta lidiar con la enfermedad.

¿Conoces a una persona que tiene el síndrome del pánico? ¿Está teniendo una crisis a tu lado? Toma agua helada y pónsela en la nuca. Llévala a un lugar donde circule el aire. No te quedes pidiéndole que se calme, eso empeorará todo.

Toma sus manos sudadas (las manos sudan mucho) y dile que vas a estar todo bien. Abrázala, si lo consideras necesario.

Ese momento de crisis es cuando pensamos que vamos a morir y entonces la actitud que nos demuestre lo contrario, hace que los síntomas disminuyan.

Cuando me pasaba, no quería que la gente viera que lo pasaba mal. Normalmente me cubría la cara para no ver a nadie y no lograba hablar. Me quedaba inmóvil y sin hablar. Ese era mi momento de desconectar del mundo hasta que los síntomas desaparecieran.

Tratamiento

El inicio de mi tratamiento fue directamente con antidepresivos. Yo estaba en el auge de crisis diarias y ya no estaba en condiciones de tener una vida social. Tuve que ir de prisa a una emergencia psiquiátrica y de ahí ya empecé el proceso de disminución de los síntomas.

Para mí fue un periodo cruel. Tal vez a causa de eso mucha gente desiste, porque cada organismo reacciona de una manera distinta a los efectos colaterales de cada medicamento y ese periodo de adaptación es doloroso.

No fue fácil para mí, sentí fuertes efectos colaterales por unos 20 días. Después pasó.

Para quien ha decidido buscar un psiquiatra, es importante recordar que debes conversar y sentirse seguro con quien te está atendiendo. Si no confías que ese profesional puede ayudarte, entonces el proceso de recuperación se vuelve aún más doloroso y largo.

Lo mismo vale para el psicólogo que te atienda, establecer una relación de confianza con este tipo de médico es muy importante. De ahí saldrá tu pasaporte para volver a vivir ya que durante las varias crisis, es casi imposible tener una vida social.

Hay quien opta por tratamientos alternativos y eso no está mal. Lo importante es buscar ayuda en lugar de quedarse sufriendo y sin buscar soluciones para el problema.

Si has optado por esos tratamientos, es otra relación de confianza y disciplina. No habrá mejoría si no hay compromiso con tu tratamiento.

Al final de todo, sólo pido que no desistas de ti mismo.

Por Superela

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