Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 21 octubre |
Santa Laura Montoya
Aleteia logo
home iconEstilo de vida
line break icon

Madres, atención: pros y contras de trabajar en casa

Inma Álvarez - publicado el 04/05/16

Muchas mujeres optan por el teletrabajo, y es una buena solución, pero también tiene sus riesgos

Hace 8 años que trabajo desde casa, delante de un ordenador durante todo el día. El teletrabajo es una de las opciones que se está imponiendo en algunas profesiones, como solución para conciliar la vida familiar y laboral, especialmente para las mujeres.

En mi caso, como mamá de familia numerosa, trabajar desde casa supuso una bocanada de aire fresco después de años – y depresiones – de luchar cotidianamente para mantener en condiciones aceptables el hogar, criar a los niños y al mismo tiempo cumplir con las obligaciones laborales en horarios y objetivos. Yo sé lo que es salir sin desayunar o deshacerme continuamente en disculpas por llegar tarde al cole un día, y el siguiente, y el otro…

La opción de trabajar desde casa es buena y debería potenciarse. Mamá está en casa cuando hay un niño enfermo o cuando hay que hacer tareas, no es necesario recurrir a los comedores escolares, y no es necesario madrugar una hora más, ni correr para llegar a todo.

Sin embargo, lo que parece una buena solución tiene también sus lados negativos que hay que saber gestionar. A nivel psicológico, la soledad y el aislamiento, la sensación de “no desconectar nunca” e incluso la autoestima pueden verse comprometidas, afectando a la salud de toda la familia. Los niños no comprenden que mamá, aunque esté en casa, no está disponible en cualquier momento, y sus requerimientos añaden una presión que puede llegar a ser insoportable.

Después de tantos años de experiencia en teletrabajo, recomiendo que quien esté barajando esta opción sopese muy bien los pros y los contras, especialmente con su pareja – sin su apoyo es imposible – , antes de tomar una decisión:

1. No eres Elastigirl, la flexibilidad tiene un límite. Lo más importante: poner las cosas claras desde el principio a tu familia: Estás trabajando, aunque estés físicamente en casa. Eso significa, por ejemplo, que tu madre no puede venir a tomar café sin avisar, o pretender que vayas de compras con ella a cualquier hora de la mañana.

Significa también que si tienes 8 horas para trabajar, no puedes estar haciendo labores domésticas al mismo tiempo, ni tareas escolares. Si estás trabajando, tienes que concentrarte en lo que estás haciendo. Aunque estés en casa, si tu horario no te permite hacer labores de la casa, contrata a alguien o pide ayuda. No puedes cargar con todo.

2. Tener un lugar en la casa dedicado al trabajo, independiente y que se pueda cerrar con llave, con sus propias herramientas y aparatos, si es posible su propio teléfono. Tu ordenador, tu escritorio, tus útiles, son tu herramienta de trabajo, no un juguete ni material escolar de emergencia. Y tu escritorio no es lugar donde dejar trastos. No dejes que los niños accedan a tus documentos. Si por cualquier razón tus hijos comparten tu espacio (están enfermos, por ejemplo) que tengan su propia mesa y silla, y que sepan cuál es su espacio y cuál el tuyo.

3. Establecer un horario, respetarlo y hacerlo respetar. Este es seguramente el más difícil, porque al no tener que desplazarte para trabajar, no “desconectas”: el trabajo tiende a invadir todo el tiempo. Pero estar en casa no significa estar siempre disponible para tu empresa. Si estás enferma o de baja maternal, no debes prestarte a trabajar. Cuando has cumplido con tu horario de trabajo, apaga el ordenador y pon el contestador al celular.

También es importante hacer comprender a los niños que no pueden disponer de ti en cualquier momento. Una de las batallas más importantes con mis hijos es hacerles entender que cuando mamá cierra la puerta de su despacho, es porque no se puede entrar. Tenemos un horario pactado, de manera que cuando hay alguna emergencia dentro de mi horario de trabajo, ese periodo de tiempo tienen que devolvérmelo después. Y al contrario, si yo trabajo más de la cuenta, tengo que devolverles ese tiempo.

Pactar un horario a ti te ayuda a no hacer jornadas laborales interminables, y a los niños les ayuda a entender que si no les haces caso inmediatamente, no es porque no les quieres o porque sus problemas no te importan, sino porque te lo han dicho en el momento equivocado. Recuerda, tu familia necesita tiempo y tiempo de calidad. Si has aceptado trabajar en casa es porque ellos son lo más importante, que no se te olvide.

4. Nunca trabajar en pijama. Parece una tontería, pero es vital para la autoestima ese tiempo dedicado a desayunar, asearte, peinarte y vestirte adecuadamente, incluso te diría, ¡maquíllate y ponte tacones si es necesario! Necesitas tiempo para ti, necesitas verte bien antes de empezar a trabajar. Cuidarte implica también comer bien y hacer ejercicio. Muy importante: si lo primero que haces al levantarte y/o lo último al acostarte es mirar el email en el celular, es que tienes un problema.

5. Tener actividades que te obliguen a salir de casa. Una de las sensaciones más agobiantes de trabajar en casa es la de no desconectar nunca, y sobre todo, de no interaccionar con el exterior. En vacaciones, intenta viajar o cambiar de ciudad. Tomate unas horas a la semana para tomar café con alguien, para ir de tiendas o simplemente para pasear. No rompas relaciones con tus amigos, si te es posible apúntate a un gimnasio o a alguna actividad solidaria, no te “acostumbres” a encerrarte en casa.

6. Evita el silencio. Si te es posible, pon la radio, escucha otras voces, oye música. Llama por teléfono a alguien. Es muy importante combatir la sensación de soledad.

7. Pon una fecha límite a esta situación. Trabajar desde casa es una situación temporal, que puedes aceptar por el bien de tu familia, pero si no te sientes cómoda, ponte un tope. No tienes que trabajar así siempre. Buscar otro empleo o renegociar el actual también puede ser un aliciente para no quedarte estancada a nivel profesional.

Tags:
conciliaciónmujertrabajo
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Aleteia Brasil
¡Cuidado con las oraciones de sanación y liberación!
2
VENEZUELA
Ramón Antonio Pérez
Cuando la vida surge del atroz abuso a joven discapacitada
3
Francisco Vêneto
Los pasajeros aplauden a los pilotos después de un vuelo de 36 ho...
4
Ary Waldir Ramos Díaz
Un niño le da una lección al Papa Francisco en plena audiencia ge...
5
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa a los poderosos: “Quiero pedirles en nombre de Dios…”
6
newborn
Mathilde De Robien
15 nombres de niña cuyo significado conecta con Dios
7
Felipe Aquino
¿Hay pecados tan graves que no puedan ser perdonados?
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.