Aleteia

Unir los polos para alertar sobre el cambio climático

Comparte

Expedicionarios argentinos intentan por primera vez plantar bandera en el Polo Norte

El Ártico se derrite, publica Greenpeace en una de las campañas publicitarias en internet más impactantes que haya conocido el mundo digital. Pero el desafío de combatir la transformación de nuestro planeta debido al cambio climático no es sólo compromiso de esa ONG.

Por eso, una expedición argentina suma esfuerzos y busca por estos días unir el Polo Sur con el Polo Norte. Se trata de la primera misión oficial latinoamericana con el propósito de plantar bandera en el Ártico.

Pero además de la concienciación, la expedición busca llevar de regreso a su país muestras de hielo ártico para compararlas con hielo antártico, en el que científicos argentinos tienen vasta experiencia.

De hecho, tres de los nueve integrantes del grupo ya realizaron misiones al Polo Sur.


Leer también: El Lago Titicaca clama ante los efectos del cambio climático 


El guía polar, quien camina delante del grupo en este tipo de expediciones, será Luis Cataldo, quien ya fue guía polar en la segunda expedición argentina al Polo Sur en 2000.

Junto con él, el jefe de la expedición será un general, Víctor Figueroa, quien ya lideró esa misma expedición en 2000.

Se trata de un grupo compuesto por ocho militares, todos con experiencia antártica, uno de ellos general retirado, y un civil de renombre y trayectoria: Tomás Heinrich, el primer argentino en haber hecho cumbre en el Everest.

Tras un año de preparación, el grupo llegará al archipiélago ártico noruego de Svalbard, donde se adaptarán al clima y probarán los esquíes y trineos.

La única argentina habitante de Svalbard, considerado la “entrada al Polo Norte”, les envió un mensaje de apoyo en la página de Facebook de la expedición.

Desde allí, avanzarán hasta la Base rusa Barneo, ya sobre el hielo, para el recorrido final de 110 km hasta el Polo Norte, en esquíes.

En Barneo quedará uno de los expedicionarios como apoyo a la misión. La travesía desde Svalbard, a la que llegarán el 30 de marzo, les llevará aproximadamente dos semanas.

El ritmo de avance dependerá de las condiciones climáticas, aunque el objetivo es poder avanzar entre 20 y 30 kilómetros por día, descansando 8 horas.

Una vez que alcancen la latitud 90 00” 00’ N, un helicóptero los llevará de regreso a Barneo, la increíble base flotante que debe rehacerse todos los años y que sirve de plataforma para el ataque final al Polo.

La expedición está organizada y financiada por la Fundación Criteria, y cuenta con el apoyo del Ejército argentino.

“La Expedición al Polo Norte 2016 es el resultado por un lado, de un sentido y viejo anhelo de unir simbólicamente los dos Polos geográficos de la Tierra y en particular, de la imperiosa necesidad de atraer la atención del conjunto de la sociedad sobre la problemática medio ambiental: el cuidado de la Tierra y el calentamiento global son circunstancias que conciernen a todos los habitantes del planeta”, aseguran los expedicionarios en el sitio de internet de la iniciativa.

La iniciativa ya ha generado interés y apoyo de distintas figuras públicas, que van haciendo llegar su reconocimiento a estos aventureros latinoamericanos que siguen los pasos de los primeros exploradores del siglo XIX por alcanzar el inhóspito Polo Norte.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.