Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 22 septiembre |
San Mauricio y compañeros mártires
home iconActualidad
line break icon

«No vengan a Europa ni a Estados Unidos»

Salvador Aragonés - publicado el 08/03/16

La ONU prepara una conferencia mundial paras tomar conciencia del desarrollo de los países con menos posibilidades

El tema de las migraciones de sur a norte es un drama humano de incalculables riesgos para todo el mundo, y no solamente por el daño a las personas, sino por la paz entre las naciones.

Los que quieren emigrar a Europa o a Estados Unidos encuentran barreras insalvables: muros, alambres de espino, ejércitos… ¡Qué importa que pasen hambre en sus países! O que sufran a causa de la miseria en regímenes dictatoriales o donde hay la guerra. “No vengan” se les dice.

Y esta fue una frase que estos días recorre todo el mundo, pronunciada por el presidente del Consejo de Europa, el socialdemócrata polaco Donald Tusk. Dijo: “Quiero decir a todos los potenciales migrantes económicos ilegales: no vengan  a Europa, no formen a los traficantes, no arriesguen sus vidas y su dinero. Todo es en vano”.

Tusk, que es como el presidente de los 28 gobiernos europeos, lo dijo tras reunirse con el primer ministro griego, Alexis Tsipras, quien hoy es el que recibe un mayor número de inmigrantes procedentes del Oriente Medio y de Asia meridional.

Lo mismo se dice en Estados Unidos: “No vengan”, a los que quieren llegar del sur para encontrar una vida un poco más digna.

Otra vez volvemos a dividir el mundo entre Norte y Sur, entre la abundancia –a veces la opulencia vergonzante— del Norte, frente a la miseria, el subdesarrollo en no pocos territorios del Sur.

Durante muchos años el Norte ha conseguido sus riquezas del Sur, ya sea a través de la colonización militar y política (los países de África y Asia) o a través de la colonización económica, caso de América Central y del Sur, como también en parte de África y Asia.

Son los países de América del Norte, de Europa, de Japón y ahora también de China quienes reciben importantes beneficios de las explotaciones naturales o industriales de los países del Sur, y sin importarles demasiado el desarrollo natural de estos países.

Los multimillonarios de la revista norteamericana Forbes dan fe de ello: se hacen millonarios, no pocos, a base de la explotación en zonas subdesarrolladas con salarios bajísimos y horarios laborales insoportables.

No se trata de hacer demagogia con estos temas, pues está en juego la dignidad primaria de tantos millones de personas de todo el mundo.

Ban Ki-Moon, secretario general de las Naciones Unidas, está llamando a los gobiernos de todo el mundo con el fin de convocar una Conferencia Mundial sobre Migraciones, para que los países con mayor nivel de vida ayuden con más eficacia al desarrollo económico, social y cultural de los países en vías de desarrollo.

Es la única vía. No se trata de que el mundo quede despoblado en el Sur y vayan todos a superpoblar el Norte, sino que cada persona, cada familia, tenga un medio digno de vivir –hoy no pueden ni sobrevivir—en la tierra que les vio nacer sin tener que pasar por el trauma de la emigración.

Un éxito, han dicho todos, fue la Conferencia de París sobre el Clima, en la que se rompió la reticencia de gobiernos poderosos, como Estados Unidos, China y Rusia para que cuidaran el medio ambiente del planeta Tierra.

La solución no es acoger a todos los que vengan, sino invertir –con un control internacional para evitar la corrupción—en los países en vías de desarrollo, empezando por los productos que más mercado tienen en su entorno, tanto en agricultura, como en industria y servicios.

Claro que esto no viene de la noche a la mañana y durante unos años habrá que resolver los problemas migratorios.

Europa no ha sabido gestionar la llegada masiva de inmigrantes, lo mismo que Estados Unidos. Hace falta una autoridad internacional que resuelva este problema y que no deje en Sur despoblado abandonado a las manos de nadie.

Ha habido en el pasado bisoñez por parte de los países desarrollados sin pensar que el desnivel de desarrollo afectaría gravemente a las futuras generaciones.

Tags:
estados unidoseuropainmigrantesrefugiados
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
JIM CAVIEZEL
J.P. Mauro
El impactante tributo de Jim Caviezel a la Virgen María
2
HERALDOS
I.Media
La Santa Sede intenta cerrar las escuelas de los Heraldos del Eva...
3
Ary Waldir Ramos Díaz
Papa Francisco: Puede que yo merezca insultos, pero la Iglesia no
4
Gelsomino del Guercio
Los asombrosos diálogos entre el diablo y un exorcista del Vatica...
5
DEVIL,THUMBS UP
Marcello Stanzione
Así avanza la propaganda satanista en internet
6
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
7
FATIMA
Marta León
Ingresa en el Carmelo a los 17 años: “Me lanzo a los brazos de Di...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.