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Modelos sostenibles para el Amazonas vitales para el planeta

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Pasar de un modelo “extractivista a otro sustentable” recibe cada vez más apoyo

En el Amazonas empezaron a surgir propuestas sostenibles de desarrollo con las comunidades locales como protagonistas.

Desde hace algunos años a la fecha empezaron a surgir acuerdos entre el gobierno brasileño, las ONG y diversas empresas de cosmética para pasar de un modelo “extractivista a otro sustentable”, según un informe publicado en la revista argentina Brando.

El Amazonas siempre fue una región sumamente atractiva para la obtención de materias primas para diferentes industrias gracias a su biodiversidad, aunque a través de un modelo más bien destructivo con el medio ambiente.

Sin embargo, en los últimos años, gracias a un mayor acercamiento entre productores agropecuarios, empresas privadas y el propio Gobierno esta tendencia se empezó a revertir.

La primera voz de alarma surgió en la Primera Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992, organizada por la ONU, donde además se abogó por un equilibrio justo entre las necesidades económicas, sociales y ambientales.

El diálogo, la clave

En el caso de Brasil, con el transcurso de los años, uno de los principales cambios para caminar hacia un acuerdo fue la concreción de un vínculo directo entre las empresas y los productores.

Entre los pilares de la propuesta se destaca el modelo de trabajo cooperativo, la inscripción en el sistema impositivo y que las familias sean las propietarias de las tierras.

Varias compañías internacionales reunieron a miles de familias para trabajar bajo esta modalidad.

Francisco Ferreira Pereira, referente de la Asociación Jaurí, instalada en la selva amazónica, es uno de los encargados de negociar la venta de la materia prima.

«Las empresas se han involucrado en el desarrollo de nuestra comunidad y nos han entregado nuevas herramientas para obtener mayores beneficios. Hasta hace poco tiempo vendíamos la madera de ucuuba, que está en peligro de extinción. Ahora vendemos solo la fruta y gracias a eso ha disminuido la tala del árbol”, dijo Pereira, en declaraciones que publica Brando.

Cadenas Productivas Sustentables

Este es el nombre de la metodología que se implementó en este lado del Amazonas y que implica el desarrollo de las organizaciones y liderazgos locales, además de la garantía para que se den buenas prácticas productivas.

Por otro lado, las compañías se comprometen a darles a las comunidades un valor agregado a través de capacitaciones técnicas y de gestión.

El Amazonas y su importancia

El Amazonas es la cuenca tropical más extensa del mundo. Su nombre deriva del río Amazonas, el más largo del mundo con unos 6.500 metros.

La selva amazónica comparte territorios de varios países de América Latina como Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Guayana, Guayana Francesa, Perú, Surinam y Venezuela.

Es una zona con amplia diversidad y ahí vive la mayoría de la flora y fauna del planeta.

En cuanto al lado brasileño, de las aproximadamente 60.000 especies de plantas que hay en ese país, casi la mitad se producen en el bioma amazónico, que contiene del 10 al 20% de las especies vegetales de la tierra.

Una serie radial sobre la “casa común”

La Red Eclesial Pan-Amazónica (Repam) de la mano de Cáritas Ecuador lanzó una serie radial que lleva el nombre de la encíclica del Papa sobre la casa común Laudato Si.

A través de 20 capítulos hay diferentes” seres vivientes” que dialogan con san Francisco de Asís, según el sitio oficial de la Conferencia Episcopal Latinoamericana (Celam).

Durante la serie se representa de manera lúdica “la voz” de quienes están en situación de peligro frente a los abusos como el agua, el hielo, etcétera.

En el capítulo 18 dedicado a la Amazonas, san Francisco se pasea entre jaguares, anacondas y reflexiona sobre la explotación que está haciendo el hombre en esta zona del mundo.

“En la Amazonas viven 400 pueblos indígenas en armonía con la naturaleza, algunos no contactados. Si la destrucción provocada por las empresas continúa al ritmo actual en 40 años el pulmón del mundo, el que le regala a la quinta parte de la humanidad el oxígeno que respira y el agua que bebe habrá desaparecido. No habrá más selva amazónica, solo quedará una sabana salpicada de algunos bosques y ninguno de estos pueblos indígenas sobrevivirá”, se afirma en el relato.

A través de esta modalidad se busca “crear conciencia sobre la indispensable ciudadanía ecológica», con la «urgencia de cambiar de rumbo y superar el estilo de vida consumista, la cultura del descarte, un modelo de civilización tecnocrática, mercantilizada y ambiciosa, que no es sostenible”, según afirman los realizadores en declaraciones publicadas la web de Celam.

Sin embargo, acuerdos como los que se están implementando del lado brasileño del Amazonas hacen las veces de bocanada de aire fresco para una zona tan golpeada por el hombre.

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