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El niñito de los besos del Padre Pío se expondrá en Roma

sansalvatoreinlauro.org
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Una devoción muy especial del santo de Pietrelcina

Entre las devociones que tenía el Padre Pío había una muy especial: la del Niño Jesús. Tanto era su amor por Jesús en su infancia que el santo de Pietrelcina tenía en su celda de San Giovanni Rotondo una hermosa estatuilla del Divino Infante que, de acuerdo con quienes lo conocieron, le encantaba abrazar y besar con frecuencia.

Esta imagen, de unos 80 centímetros de altura y esculpida en madera, permanecerá expuesta desde el próximo 24 de diciembre al 6 de enero en la iglesia de San Salvatore in Lauro en Roma. La efigie se le conoce como el “Bambinello dei baci” -“El Niñito de los besos”, y es considerada una reliquia del santo italiano.


La imagen la tenía el santo en su celda en San Giovanni Rotondo, mide 80 centímetros y fue fabricada en un solo tronco de madera / Foto: sansalvatoreinlauro.org
El Divino Niño, que al observarse detona gran ternura, fue donado por el Padre Pío al actor Carlo Campanini hace 49 años y hoy es custodiada por su hija María Pía, quien cada año la ofrece a la iglesia de San Salvatore para la veneración de los fieles.

“Papá frecuentaba San Giovanni Rotondo, y cuando iba a encontrarse con el Padre Pío, veía esta bella estatua fuera de su celda. Un día al iniciar la primavera de 1966 le pide al Padre Pío poder hacerlo salir de su ‘confín’ de oración y llevarlo ‘al mundo’. El fraile superior no lo pensó dos veces y se lo donó. Desde entonces lo custodia mi familia”, comenta María Pía.

La efigie, fue tallada por un artesano desconocido quien escogió un único pedazo de madera. El Pequeño Jesús, quien está vestido con una túnica de color beige, bendice con su mano derecha y con la izquierda toma su corazón del que arde una llamita dorada. Sobre su cabeza el Niño también cuenta con una corona grabada con las palabras “Cuor del Mondo” – “Corazón del Mundo”.

Precisamente la iglesia de San Salvatore recibirá durante la primera semana de febrero el cuerpo de San Pío de Pietrelcina para la veneración de los fieles antes de su traslado a la Basílica de San Pedro, donde sus restos mortales estarán expuestos, junto con los de San Leopodo Madric, con motivo del Jubileo Extraordinario de la Misericordia. Ambos santos capuchinos son modelo para los confesores, por lo tanto testimonio para el Año Santo convocado por el Papa Francisco. La exposición de las reliquias de los sacerdotes frailes será el próximo 10 de febrero durante el Miércoles de Ceniza.


Cuerpo incorrupto del Padre Pío de Pietrelcina
Esta será la primera vez que el cuerpo del Padre Pío se traslade al Vaticano, pero no la primera de su ostensión, ya que su cuerpo incorrupto se expone desde e junio de 2013 en San Giovanni Rotondo, su santuario.

El Padre Pío, quien falleció el 20 de septiembre de 1968 en olor de santidad y sufriendo por 50 años los estigmas, fue canonizado en el 2002 por San Juan Pablo II, gracias al milagro atribuido a su mediación ocurrido al niño Mateo Colella quien se recuperó, sin explicación médica alguna, de una meningitis fulminante.

Durante solemne celebración de su canonización, San Juan Pablo II se refirió al Padre Pío como un gran distribuidor de misericordia: “El padre Pío fue generoso dispensador de la misericordia divina, poniéndose a disposición de todos a través de la acogida, de la dirección espiritual y especialmente de la administración del sacramento de la penitencia. También yo, durante mi juventud, tuve el privilegio de aprovechar su disponibilidad hacia los penitentes. El ministerio del confesonario, que constituye uno de los rasgos distintivos de su apostolado, atraía a multitudes innumerables de fieles al convento de San Giovanni Rotondo. Aunque aquel singular confesor trataba a los peregrinos con aparente dureza, estos, tomando conciencia de la gravedad del pecado y sinceramente arrepentidos, volvían casi siempre para recibir el abrazo pacificador del perdón sacramental”.

Con información de RomaSette.it, sansalvatoreinlauro.org y Vatican.va.

Artículo originalmente publicado por Gaudium Press

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