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Elecciones en España: La sombra de Syriza es alargada

Maria Sibiryakova/Sputnik
2762908 12/20/2015 A woman at a polling station in Barcelona on the day of parliamentary elections in Spain. Maria Sibiryakova/Sputnik
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Los resultados auguran más laicismo en el horizonte político del país

El resultado de las elecciones del domingo en España augura un gobierno que deberá mantener un difícil equilibrio, dada la fragmentación del Congreso de los Diputados, formado por 350 diputados. Ha sido el fin del bipartidismo. El partido más votado ha sido el Partido Popular, que ha obtenido 124 escaños, aunque ha perdido 62 en estas elecciones a causa de la corrupción del partido, de un líder poco valorado por la opinión pública y de los ajustes que ha tenido que hacer el gobierno de Mariano Rajoy por la crisis económica.

El presidente Rajoy ha anunciado que “intentará formar un gobierno estable”, pero tendrá que sumar varias fuerzas políticas para ello y eso no es un augurio de estabilidad. Además, España se enfrenta a una reforma constitucional en que las posiciones de los distintos partidos divergen en el alcance de la misma.

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, cuya formación se inspira en el chavismo y la griega Syriza de Alexis Tsipras, ya ha dicho esta noche las líneas básicas de la reforma constitucional. Si bien Podemos no tiene fuerza suficiente (69 diputados sobre 350) para liderar la reforma –además su grupo está formado también por independentistas centrífugos (catalanes, valencianos, vascos y gallegos)- ha dicho que en España ha cambiado la política, y la reforma constitucional deberá reconocer la “realidad plurinacional de España”, y también la enseñanza pública y la sanidad pública.

En su programa figura también romper el Concordato con la Santa Sede y un estado laicista, además de diversas políticas sociales en las que muchos están de acuerdo. En el tema de la enseñanza, Podemos pide una enseñanza laica, y eliminar los acuerdos económicos (conciertos) con la enseñanza religiosa, que representa más del 25 por ciento de las escuelas de España, pues según este partido la religión debe desaparecer de la escuela y del espacio público.

Podemos es el vencedor moral de estas elecciones, ya que no tenía representación parlamentaria antes, y además ha sido el partido más votado en Cataluña y en el País Vasco, lo que le da pie a optar por el reconocimiento de “naciones” dentro de España con una autonomía más fuerte que la que tienen ahora.

Es cierto que una cosa son las palabras y otra la realidad del día a día. Con 69 diputados no se puede hacer una revolución, ni chavista ni de ningún otro tipo. Por otro lado, Podemos ha surgido con fuerza a raíz de la crisis económica que ha golpeado duramente a las clases medias españolas dando pie al nacimiento de populismos, tanto independentistas como izquierdistas utópicos.

El partido socialista, por su parte, liderado por el joven Pedro Sánchez, ha tenido el peor resultado de su historia, quedando con 96 diputados, 14 menos que la vez anterior cuyo resultado (en 2011) ya costó el puesto al secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba. Está claro que Sánchez no tiene la autoridad moral de liderar el cambio en España como pedía en su campaña electoral. En lo religioso, el PSOE, ante el cambio constitucional, pide también una España laica, y una escuela también laica.

Podemos no formará parte de un gobierno de izquierdas, porque su fuerza parlamentaria se lo impide, pero quiere liderar la izquierda española, tradicionalmente laicista, aunque el PSOE ha sido, tras el franquismo, una fuerza pragmática, ha aprobado leyes muy laxas en el matrimonio-divorcio, en el aborto y el reconocimiento del matrimonio homosexual.

Frente a esta izquierda está el Partido Popular, de centro-derecha, cuyo líder Mariano Rajoy ha anunciado que intentará formar gobierno, y cuyos planteamientos en materia religiosa y en la enseñanza son tolerantes y hasta favorecen la existencia de escuelas católicas y de otras religiones en España, al ser partidario de la libertad de enseñanza. En esta línea están también algunas fuerzas nacionalistas e independentistas, como el PNV y el catalán Democràcia i Llibertat.

Sin embargo, el otro partido nuevo de las Cortes Españolas, Ciudadanos dirigido por el joven socialdemócrata Albert Rivera, pide también una escuela más laica y un Estado más laico tras modificar la Constitución.

Visto el panorama, la Iglesia de España, ante el cambio constitucional, deberá esforzarse y negociar que no se rompan los pilares de la historia española, basados en un humanismo cristiano. Dentro de la necesaria tolerancia de las distintas opciones, la Iglesia hace frente al laicismo por cuanto quiere imponerse en la sociedad española como “modelo” público y exclusivo, relegando la religión al ámbito privado.

La Iglesia busca la convivencia entre todos los españoles, sean del credo que sean, y fruto de este diálogo España podrá vivir una larga época sin tensiones por motivos religiosos. Hoy la Iglesia está al frente de la lucha por las injusticias sociales, en favor de los pobres y menesterosos. Todo cambio de las reglas del juego democráticas en España no va a tener a la Iglesia callada.

 

 

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