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Southcliffe: ¿Somos lo que somos o lo que aparentamos ser?

Channel 4
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Una serie TV británica que da un pequeño repaso a cómo se comporta el ser humano en comunidad

https://www.youtube.com/watch?v=Qyi3yyBHNEw

NO RECOMENDADA PARA MENORES DE 17 AÑOS – Imágenes de alto contenido violento o sexual

La televisión británica se ha convertido en una fábrica de hacer grandes series y sobre todo de miniseries. Y cuando digo grandes series me refiero a que tienen igual y en ocasiones incluso más popularidad e interés que algunos largometrajes ingleses y hasta americanos. En tres o cuatro capítulos nos cuentan una historia, que a menudo nos dejan con ganas de más. Y eso es bueno porque significa que no nos han aburrido. Además se atreven con todo, desde vampiros adolescentes, historias de detectives, zombis, gánsteres, fenómenos paranormales o grandes dramas de época.

En Southcliffe (Sean Durkin, 2013) nos cuentan eso, un drama. Esta miniserie, emitida por el canal británico Channel 4, narra la historia de un pequeño pueblo costero ficticio, Southcliffe (en realidad Favershman, una pequeña localidad en el condado de Kent, al sureste de Inglaterra), que es azotado por una masacre provocada por uno de los miembros de esta tranquila comunidad.

A Stephen Morton, (Sean Harris) un tipo con una vida complicada, un día se le cruzan los cables y acaba disparando a varios de sus vecinos, a unos por motivos personales y a otros simplemente porque se cruzaron en su camino. Esta matanza provoca que afloren diferentes sentimientos entre los vecinos, los remordimientos, la soledad, la insatisfacción, la incomprensión y sobre todo, la culpa. Esta tragedia hace que este idílico pueblo se convierta en el foco de atención de los medios de comunicación que retrasmiten en directo el drama de sus habitantes. Pero es un periodista, David Whitehead (Rory Kinnear), que vivió en este pueblo una dura infancia, quien va mostrando a sus habitantes las entrañas de esta comunidad que no es tan idílica como pretende ser.

La investigación de los asesinatos queda en un segundo plano porque lo realmente importante son las relaciones de los personajes, que tienen en común un pasado y un presente dominado por las frustraciones, el miedo, la angustia y la culpa. No es una serie de detectives, ni de misterio a pesar de que comienza con la matanza de una decena de personas más bien es un drama psicológico, pausado, bien rodado y en general muy interesante. No es recomendable para aquellos que busquen acción o una historia de investigación criminal al uso pero sí para aquellos que disfruten con una buena historia.

Aunque el creador de Southcliffe ha sido también guionista de títulos tan extravagantes como Miedo y asco en Las Vegas (Fear and Loathing in Las Vegas, Terry Gilliam, 1998) y Tideland (Terry Gilliam, 2005 ) en esta serie no hay nada de extravagante, más bien al contrario. La ficción utiliza como detonante el acto de un psicópata lo que paradójicamente servirá para mostrar la verdadera cara de Southcliffe y hacer de paso un pequeño repaso a cómo se comporta el ser humano en comunidad. ¿Somos como realmente nos comportamos o somos como queremos que nos vean los demás?

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