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¡Alá es grande!… pero no así

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CANADA, Montreal: Candles, flowers and signs pay tribute to the victims of a string of deadly attacks in Paris during a candlelight vigil outside the French consulate in Montreal on November 13, 2015. A wave of shootings and explosions across six sites in the French capital on the same evening have left at least 150 dead. - CITIZENSIDE/CRISTIAN MIJEA
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Dios, Yahvé, Alá esta con las víctimas, nunca con los verdugos

“Ala es Grande” afirmaban los terroristas en París…momentos antes de asesinar a más de 120 personas. Que absurdo, qué sinsentido…

Tres explosiones en las inmediaciones del Estadio de Francia, en el norte de la ciudad y tiroteos en el centro de París llevados acabo por cinco terroristas. La sala de conciertos Bataclan convertida en una masacre, las calle de París convertidas en una morgue: En Charonne hubo 18 muertos, 14 en los dos restaurantes atacados de la calle Alibert, 5 en un bar de Fontaine-au-Roi y uno en el bulevar Voltaire.

Dios, Yahve, Ala es Grande sí… pero no así. Dios es grande y se muestra en la solidaridad existente en París y en todo el mundo. Crecen las iniciativas para acoger a ciudadanos afectados y en las redes sociales se multiplican los lemas, las oraciones, las muestras de apoyo. Yahve es grande y hoy llora. Llora por no entender como mueren sus hijos, por no entender cómo se puede utilizar su nombre en vano para producir una masacre de este tipo. Ala es grande y lo es en el corazón de todos los musulmanes de bien. Aquellos que hoy se echan las manos a la cabeza y sufren porque este no es el camino de su religión.

Dios, Yahve, Ala es Grande porque es la belleza, es la bondad infinita, es la Misericordia, es el Perdon, es el sentido de nuestra vida, nuestra alegría, el que nos reconforta y ayuda. Nuestro Padre. Utilizar su nombre para matar, para asesinar, para crear odio y rencor para aterrorizar es un absurdo, es un sinsentido.

La religión es una fuente de paz y no de violencia. Matar en nombre de Dios, de Alá o de Yahvé es un sacrilegio. Quien está seguro de sus convicciones no tiene necesidad de imponerse o de forzar al otro. Al contrario, dialoga, se entienden, se unen en oración, en buscar el bien para todos.

Dios, Yahve, Ala es grande y hoy está con las víctimas. Con las más de 120 personas que ya se encuentran con Él, con sus familiares y amigos con quienes comparte su dolor, con la sociedad francesa que hoy se encuentra perdida y desesperada. Dios, Yahve, Alá nunca estará con los verdugos, con los infieles, con los terroristas asesinos.

 

 

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