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Material reencontrado: la realidad, la falsa realidad y la imitación de lo real

Insurge Pictures
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Una forma nueva de filmar que ha tenido gran éxito en el cine de terror gracias a El Proyecto de la Bruja de Blair

 https://www.youtube.com/watch?v=jg1Jt2Ft6xg

ADULTOS CON RESERVAS – Escenas extremas de contenido violento o sexual

Se le llama found footage (algo así como “material encontrado”) a aquellas películas rodadas con cámara al hombro, de aspecto tosco y presumiblemente filmadas por amateurs. Ilustres ejemplos de este subgénero serían El proyecto de la bruja de Blair, Paranormal Activity o la reciente La visita. Esta particular variación de acercarse a la realidad tuvo su primera experiencia con la cinta de terror Holocausto caníbal. Todavía hoy hay quien cree que se trata de un documental auténtico donde las abominaciones que podemos contemplar son reales. En realidad, los responsables de semejante barbarie fílmica solo mutilaron animales y reservaron las labores de maquillaje a las barbaridades que veíamos infligidas a los seres humanos. Todo un detalle, supongo, aun así, se trata de una película bastante inconcebible y además mala.

El caso es que esta singular forma de hacer cine nunca terminó de cuajar entre el gran público hasta que se estrenó una excepcional película de bajo presupuesto que dejó a medio mundo congelado en su butaca. El proyecto de la bruja de Blair, al contrario que su predecesora Holocausto caníbal, no mostraba absolutamente nada. El juego de la película radicaba en creerse que era real lo que estábamos viendo y si eso funcionaba, la experiencia podía ser asombrosa. A partir de entonces, se quiera o no (digo esto porque no todo el mundo considera que El proyecto de la bruja de Blair es la obra indispensable que es) el llamado found footage experimentó un asombroso renacer de inesperadas y pintorescas variaciones. Aunque hay de todo dentro del subgénero, vale la pena reconocer la valía de títulos como [REC], Paranormal Activity, Troll Hunter, Monstruoso, Apollo 18, Así en la tierra como en el infierno, The Bay o Área 51. Títulos, en su mayoría, y esto es lo interesante, de terror.

El foun footage es una forma, acertada o no, de acercar la ficción al público como si fuera real lo que estamos viendo. Puesto que la realidad, tal cual la percibimos a través de nuestros ojos, es muy complicada de trasladar a una pantalla, tal vez la solución pase por disfrazar las ficciones cinematográficas de realitys, de “informativos”, de todo aquello que vemos por televisión y damos por cierto porque salen en un telediario. El otro día asesinaron en director a una periodista y a un cámara y qué fue lo que vimos, imágenes borrosas, gritos, sombras siniestras y una cámara que cae al suelo. Lo mismo que ofrece el found footage.

Resulta significativo que donde más haya proliferado este tipo de cine haya sido en el terror. Probablemente se deba a que el público, cada vez menos incrédulo, se muestre mucho más receptivo ante largometrajes realizados de esta forma. Sin embargo, no es menos cierto que cuando vamos a ver una película found footage, parece que necesitamos de cierto tiempo previo a entrar en la trama ante lo incómodo que, de entrada, resulta este formato.

El found footage no entra con facilidad pero es cierto que una vez que nos acomodamos funciona como pocos. La telerrealidad ha mutado en cinerrealidad un método donde la forma se pone al servicio del contenido como pocas veces vemos en el cine. Si no nos creemos lo que vemos con nuestros ojos tal vez nos creamos lo que “mediatizamos” a través de una cámara. De este modo, el verdadero monstruo no está delante de la cámara, ni si quiera detrás, es la propia cámara.

La necesidad de “filtrar” la realidad a través de una cámara para que provoque verdadero miedo resulta paradójico porque estos aparatos fueron concebidos, esencialmente, para mentir. Sin embargo, los horrores y la barbarie del mundo que nos rodea estamos acostumbrados a contemplarlos por televisión y el único y verdadero adalid del miedo. Por esta razón la imagen tosca y supuestamente apresurada de un foun footgae imprime un pánico incomparable en el público. Da miedo ver a un monstruo pero por alguna razón, da todavía más miedo verlo a través de una cámara, tal vez porque es ahí donde habitan los auténticos monstruos.

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