Recibe Aleteia gratis directamente por email
¡Alimenta tu espíritu! ¡Recibe las noticias de Aleteia cada día!
¡Inscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

7 verbos elementales para adentrarse en la Eucaristía

Salt and Light TV
Comparte

¿Por qué alguien que ha estado años comulgando a diario sigue teniendo los mismos defectos?

, ballesteros determinados a dar en el blanco, convencidos de necesitar un alimento de vida que viniera de fuera de ellos mismos, y revelando una actitud que está en las antípodas de la autosuficiencia y de la dispersión.
 
Y nosotros ¿nos atreveríamos a decir con sinceridad que no podríamos vivir sin Eucaristía, o ésta es para nosotros una especie de "plus piadoso", un complemento alimenticio que no nos dejaría hambrientos si prescindiéramos de él … ?
 
1. Podemos preguntamos por nuestros deseos/hambres:
 
– dónde los tenemos puestos
 
– cómo los alimentamos
 
– cuáles son nuestros "deseos parásitos"…
 
2. Puede resultar liberador poner nombre a nuestras tentaciones de saciedad satisfecha para mantener despierto el deseo de otro Pan diferente del que intentan vendernos desde tantos mercados.
 
 
2. Compartir mesa
 
"No serás amigo de tu amigo hasta que os hayáis comido juntos un celemín de sal", dice un proverbio árabe. Y eso supone tiempo compartido, conversación prolongada, confidencias entre amigos… Compartir la mesa es el gran símbolo de la convivialidad, de la reconciliación y la inclusión; y, desde el Antiguo Testamento, los banquetes son la mejor metáfora de lo que Dios prepara a su pueblo:
 
"El Señor de los ejércitos prepara
para todos los pueblos en este monte
un festín de manjares suculentos,
un festín de vinos de solera;
manjares enjundiosos, vinos generosos.
El Señor Dios aniquilará la muerte para siempre,
enjugará las lágrimas de todos los rostros
y alejará el oprobio de su pueblo de todo el país,
lo ha dicho el Señor" (ls 25,6-8).
 
La imagen que elige Jesús para hablarnos de lo que es central en el Reino, no es la visión estática y beatífica que ha contaminado de platonismo nuestras imágenes de vida eterna, sino un banquete, una comida festiva.

Su gesto de compartir mesa con gente marginal no era un acto eucarístico en el sentido estricto del término, pero sí prefiguraba y preparaba la Eucaristía como culminación de algo que se había ido gestando y expresando en aquellas comidas en las que los últimos eran acogidos y tenían un lugar preferente.

La primera comunidad recordaba este gesto, profundamente subversivo precisamente porque incluía a judíos y no judíos, a libres y esclavos, a mujeres y hombres, a pobres y ricos.
 
"Partir el pan expresaba y creaba la fraternidad, porque suprimía las barreras discriminatorias. No era un rito de evasión o de enclaustramiento, sino un compromiso y una toma de posición frente a una sociedad dividida en grupos opuestos. Partir el pan iba unido a la preocupación por que comieran los pobres y desposeídos de la comunidad, y esto no sólo por razones humanitarias, sino, sobre todo, por una exigencia de formar la Iglesia concreta, que tiene el deber de rechazar la distinción entre ricos y pobres" (5).
 
1. Preguntarnos
 
– cómo y con quiénes compartimos el banquete de nuestra vida;
 
– a quiénes sentamos a nuestra mesa: la de nuestro tiempo, nuestra amistad, nuestros bienes, nuestro interés…
 
– a quiénes excluimos y por qué.
 
2. Dejarnos "provocar" por estos textos, tratar de detectar qué dinamismos de inclusión están ya presentes y actuantes dentro y fuera de la Iglesia, para adherimos a ellos. Discurrir cómo podemos crecer en ese talante de incorporar, agregar, atraer, vincular… Proyectar "estrategias de inclusión", modos concretos de continuar en lo corriente de nuestra vida la experiencia de ser incluidos que vivimos en cada Eucaristía.
 
"La Eucaristía es la ’operación igualdad’. Eucaristía es el pequeño grupo desmenuzado, individualizado y desigual de Hch 4,32, que se hace comunidad, es decir, se hace ’un solo corazón y una sola alma’. Y se hace comunidad porque ’nadie llama suyos a sus bienes, sino que todo lo tiene en común’.

Páginas: 1 2 3 4 5 6 7 8

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.