Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
lunes 14 junio |
San Eliseo
home iconActualidad
line break icon

Cuba, Raúl Castro y la diplomacia de Francisco

AP Photo/Gregorio Borgia

Jorge Traslosheros - publicado el 15/05/15

Quienes crecimos en plena guerra fría jamás hubiéramos imaginado un final de historia semejante

Raúl Castro sostuvo un encuentro privado con el Papa en días pasados. Al salir desbordó entusiasmo, recordó sus raíces católicas y jesuitas, advirtió su intención de (algún día) volver a rezar (si se dieran las condiciones favorables) y afirmó que asistirá gustoso a cuantas misas presida Francisco en su próxima visita a Cuba.

Entre decires caribeños y gestos de auténtica simpatía, el caso es que las declaraciones del comandante acapararon las primeras planas de los diarios en el mundo. Quienes crecimos en plena guerra fría jamás hubiéramos imaginado un final de historia semejante.Buena parte del mérito hay que darlo a la diplomacia de la Santa Sede.

Cuba no es un país de católicos, como alguna vez casi lo fue. La Revolución persiguió cruelmente a la Iglesia y emprendió una guerra cultural contra su legado.

Entre muchas cosas, consintió e incluso promovió la Santería como alternativa al catolicismo con notable éxito, en la medida en que ésta es una combinación de ritos africanos, un tanto deslavados, con un catolicismo vulgarizado de matriz barroca.

Eran los tiempos de la guerra fría y del comunismo triunfante. Sin embargo, mientras más duro era el castigo del régimen contra los católicos, más la Santa Sede se empeñaba en buscar caminos de entendimiento.

Esta historia tomó los esfuerzos de cinco pontífices, contando desde Juan XXIII con su memorable intervención en la crisis de los misiles y Pablo VI quien, en plena persecución, buscó mantener abiertos los canales de comunicación por mínimos que fueran.

De este imperceptible vínculo se valió Juan Pablo II para tender la mano a Fidel Castro después de la caída del muro de Berlín, justo cuando el mundo creía asistir a la muerte lenta de los cubanos. El comandante la estrechó casi como tabla de salvación.

Entonces el Papa visitó la isla y lanzó una consigna: el mundo debía abrirse a Cuba, para que Cuba pudiera abrirse al mundo.

Y en esa línea, con la paciencia de Job, trabajó la Iglesia dentro y fuera de la isla. Años después, Benedicto XVI hizo su visita pastoral. El sabio Ratzinger pidió mayor apertura al régimen en materia de derechos humanos, empezando por la libertad religiosa en beneficio de cualquier religión, incluida la católica.

Ahora, bajo la mirada del Papa Francisco, finalmente se franquearon los muros de agua del estrecho de la Florida y nuevos vientos empiezan a soplar. Cuba y Estados Unidos han reanudado relaciones, con lo que han puesto el último clavo en el ataúd de la Guerra Fría.

Si todo marcha como es de esperarse, Cuba tendrá que abrirse al mundo y el mundo a Cuba, los derechos humanos tendrán su oportunidad y la libertad religiosa podría ser más que un anhelo. Cierto es que la Iglesia no ha sido el único actor en este drama, pero sin duda su actuación configura una obra maestra.

No obstante, todavía hay algunas voces que pretenden que la Santa Sede ha traicionado a los católicos cubanos. Me parece un despropósito.

Estamos ante el más grande homenaje que pueda darse al sacrificio de muchos y al dolor de no pocos que han sufrido con paciencia por causa del Nazareno, entre los cuales también hay sangre de mártires. Ha quedado claro, una vez más, que en esta diplomacia el resentimiento, el orgullo y la vanidad no deben tener cabida.

Ahora bien, tengo la impresión de que las explicaciones meramente políticas sobre lo sucedido dicen poco. Es necesario ir más al fondo y observar la lógica religiosa que orienta esta diplomacia, asunto que se entiende poco y mal. Observemos tres asuntos centrales en esta historia.

Primero. La diplomacia de la Santa Sede opera al revés de los demás aparatos diplomáticos en la medida en que no protege interés nacional alguno

  • 1
  • 2
  • 3
Tags:
cubapapa francisco
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Histórias com Valor
Después del coma, un niño asustó a su madre al decirle que conoci...
2
PASSION OF THE CHRIST
Cerith Gardiner
7 pruebas y tribulaciones que Jim Caviezel enfrentó al interpreta...
3
SOS DESAPARECIDOS
Alvaro Real
Olivia, Anna y el mal: ¿Por qué? Nos queda llorar y rezar
4
Ramón Antonio Pérez
María de San José y su ayuno total: “Durante diez años solo consu...
5
MIRACLE
Maria Paola Daud
Mateo se perdió en el mar… ¡y apareció en brazos de papá!
6
MOTHER AND LITTLE DAUGHTER,
Silvia Lucchetti
Él se suicida tras matar a sus hijas: ella vuelve a vivir gracias...
7
Lucía Chamat
Una curiosa foto de «Jesús» que conmueve a Colombia
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.