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La fe ciega

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¿Cuántas veces decimos «ayúdame» y en verdad vivimos como si Él no existiera?

Hoy, en dos de esas catequesis con jóvenes, decidí poner el video del fondo. Las razones: sencillas. No es un video cualquiera, es uno del que se pueden extraer muchos significados.
 
Primero, porque creo que es importante el encuentro directo con la ternura del amor entre dos personas que se quieren. A primera vista parece un típico vídeo de enamorados, de esos que te motivan a querer un poco más y a decirle que sí al amor sin límites. Sin embargo, todo cambia de rumbo al minuto 2, cuando la limitación física arremete contra la vida de las personas y lo trastoca todo, para bien y para mal. A partir de allí, comienza otra historia que vale la pena descubrir.
 
Segundo, porque haciendo un paralelismo con la vida de fe, a veces, muchas más de lo que creemos, mientras vivimos en una situación de comodidad y de tranquilidad, hasta de satisfacción, Dios es ese que permanece en la oscuridad o aquel al que solo acudimos para…, pues para pedir más de lo que tenemos o deseamos tener. Buena reflexión sobre la que se pueden sacar muchas consecuencias para la vida.
 
Tercero, porque, también, contrario a lo anterior, en los momentos de sufrimiento y de dolor, la opción que tomamos es la de rechazar a Dios, como si el fuera causante de todas nuestras miserias. Preferimos eliminarlo de nuestra vida por injusto y cruel, por inclemente y hasta justiciero. Una opción loable para los que deciden vivir de este modo.
 
Cuarto, y parte de unas preguntas, ¿cuantas veces decimos creer en Dios, en Jesús, en el Espíritu Santo, y ni siquiera nos esforzamos en buscar su encuentro? ¿cuántas veces decimos que la fe es amor, es esperanza, es confianza y no cultivamos nuestra experiencia de fe? ¿cuántas veces nos llamamos creyentes y en el fondo ni siquiera nos interesa lo que significa hacer esta afirmación? y sobre todo, ¿cuántas veces decimos "ayúdame" y la verdad vivimos como si Él no existiera?¿cuántas veces decimos no creer y la verdad es que ni nos preocupamos en buscar el sentido de nuestra vida?
 
Lo dejé allí. Porque lo interesante de todo es que, aunque Él haga silencio, es en el silencio y el susurro del viento donde se le puede encontrar mejor.
 
 
Artículo originalmente publicado por Fundamentos para la vida
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