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Papa Francisco: La Iglesia tiene que ser valiente y decir las cosas

© Marcin Mazur / catholicnews.org.uk
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Homilía hoy en Casa Santa Marta

El camino de la Iglesia es el de la “franqueza”, “decir las cosas, con libertad”. Lo afirmó hoy el Papa Francisco en la Misa de Casa Santa Marta. El Pontífice reafirmó que, como experimentaron los Apóstoles tras la resurrección de Jesús, sólo el Espíritu Santo es capaz de cambiar nuestra actitud, la historia de nuestra vida, y darnos valor.

“Nosotros no podemos callar lo que hemos visto y oído”. El Papa Francisco desarrolló su homilía partiendo de esta afirmación de Pedro y Juan, tomada de los Hechos de los Apóstoles, en la Primera Lectura.
 
El Pontífice explicó que Pedro y Juan, tras haber realizado un milagro, habían sido encarcelados y amenazados por los sacerdotes para que no hablaran más de Jesús, pero ellos siguen y cuando vuelven donde los hermanos les animan a proclamar la Palabra de Dios “con franqueza”. Y, piden al Señor que vuelva “la mirada de sus amenazas” y conceda “a sus siervos”, “que no huyan”, “proclamen con toda franqueza” su Palabra.
 
“También hoy, el mensaje de la Iglesia es el mensaje del camino de la franqueza, del camino del valor cristiano. Estos dos, sencillos – como dice la Biblia – sin instrucción, tuvieron valor. Una palabra que se puede traducir ‘coraje’, ‘franqueza’, ‘libertad de hablar’, ‘no tener miedo de decir las cosas’ … Es una palabra que tiene muchos significados, en el original. La parresía, esa franqueza… Y del temor pasaron a la ‘franqueza’, a decir las cosas con libertad”.
 
Francisco se detuvo después en el evangelio del día, que narra el diálogo “un poco misterioso entre Jesús y Nicodemo”, sobre el “segundo nacimiento”, sobre el “tener una vida nueva, diversa de la primera”.
 
El Papa subraya que también en esta historia, “en este itinerario de la franqueza”, el “verdadero protagonista” es “precisamente el Espíritu Santo, “porque Él es el único capaz de darnos esta gracia del valor para anunciar a Jesucristo”.
 
“Y este valor del anuncio es lo que nos distingue del simple proselitismo. Nosotros no hacemos publicidad, dice Jesucristo, para tener más ‘socios’ en nuestra ‘sociedad espiritual’, ¿no? Esto no sirve. No sirve, no es cristiano. Lo que el cristiano hace es anunciar con valor, y el anuncio de Jesucristo provoca, mediante el Espíritu Santo, ese estupor que nos hace seguir adelante”.
 
El verdadero protagonista de todo esto, añadió, es el Espíritu Santo. Cuando Jesús habla de “nacer de nuevo”, dijo, nos da a entender que es “el Espíritu el que nos cambia, que viene de cualquier parte, como el viento: oímos su voz”. Y “sólo el Espíritu es capaz de cambiar nuestra actitud”, de “cambiar la historia de nuestra vida, cambiar nuestra pertenencia”.
 
Es el Espíritu, añadió, “el que da esta fuerza a estos hombres sencillos y sin instrucción” como Pedro y Juan, “esta fuerza de anunciar a Jesucristo hasta el testimonio final: el martirio”.
 
“El camino del valor cristiano es una gracia que da el Espíritu Santo. Hay muchos caminos que podemos tomar, también, que nos dan un cierto valor. ‘¡Pero mira qué valiente, qué decisión ha tomado! ¡Y mira a este, mira qué bien ha hecho este plan, ha organizado las cosas, qué bueno!’: esto ayuda, pero es instrumento de algo más grande: el Espíritu. Si no está el Espíritu, nosotros podemos hacer muchas cosas, mucho trabajo, pero no sirve de nada”.
 
La Iglesia, añadió Francisco, después de Pascua “nos prepara para recibir el Espíritu Santo”. La Iglesia, añadió Francisco, después de Pascua “nos prepara para recibir el Espíritu Santo”. Por esto, exhortó, “en la celebración del misterio de la muerte y de la Resurrección de Jesús, podemos recordar toda la historia de Salvación” y “pedir la gracia de recibir el Espíritu Santo, para que nos dé el verdadero valor de anunciar a Jesucristo”.

Artículo publicado en la edición italiana de Radio Vaticano y traducido por Aleteia

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