Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
martes 26 octubre |
Frei Galvao
Aleteia logo
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Estás inquieto y no tienes paz? Eso no viene de Dios

Vladimir Volodin / Shutterstock

Carlos Padilla Esteban - publicado el 11/08/14

Los pensamientos destructivos y que miran siempre la culpa son los que nos hacen daño

Es necesario recordar que las turbaciones no vienen de Dios, porque nos quitan la paz y nos alejan de la oración. Cuando los pensamientos no son constructivos, mejor dejarlos de lado, para que no molesten. Porque hay pensamientos destructivos que no nos ayudan a crecer y nos perturban.

Una persona me decía hace poco: «El  otro día leí que los pensamientos no pronunciados son pensamientos que pesan, que se enquistan, que te vuelven torpe, que te inmovilizan y no dejan sitio para los pensamientos nuevos».

Es necesario sacar los pensamientos que nos turban, los no pronunciados, aquellos que nos hacen mal, que son oscuros y no dan luz. Esos pensamientos que nos comparan con otros, que nos hacen ver lo malo continuamente en nosotros y en los demás, que no nos dejan ser constructivos y miran  siempre la culpa. Ya lo dice Juan Pablo II: “No son los sentimientos los que deben guiar el pensamiento, sino el pensamiento consciente el que debe funcionar como rampa de lanzamiento de los sentimientos”.

A veces creemos que los sentimientos son primero y no se pueden controlar. No es así, los pensamientos preceden a los sentimientos. Los sentimientos de frustración suelen ir precedidos de pensamientos negativos que nos desvalorizan.

La única forma para crecer es cambiar nuestra forma de pensar, nuestra actitud interior ante las contrariedades, nuestra forma habitual de ver las cosas, especialmente las cruces de cada día. No somos esclavos de un mar de sentimientos incontrolados que manejan a su antojo la barca de nuestra vida. No somos esclavos de la frustración que nace del corazón, del miedo que no nos deja arriesgar, del desaliento que nos quita la paz y nos confunde. No somos esclavos de nuestras pasiones que nos quieren llevar de un lado a otro sin escuchar los deseos del corazón. Podemos cambiar nuestra forma de pensar. Podemos adquirir pensamientos positivos que nos eleven y nos animen; pensamientos que nos permitan observar la vida con otra mirada.

El otro día leía una anécdota sobre un niño en la playa. Como estamos en verano pensamos hoy en tantos niños que construyen sus castillos en la arena de la playa.

La madre del niño lo relata: “Hace algunos días fuimos a la playa con nuestros hijos. Nuestras hijas corrían como locas de un lado a otro, construyendo castillos de arena. Pero Eduardo, de cuatro años, se quedó parado con su pala gigante y al cabo de un rato se sentó en la arena enfadado. Cuando le pregunté que le pasaba me dijo: – Mamá, aquí no puedo construir mi casa, no hay ninguna roca, y yo quiero construir sobre roca firme”.

Pensaba en este niño y en su deseo sincero e ingenuo de construir su casa sobre roca firme. Sabía que Jesús quería que lo hiciéramos así, no sobre la arena de la playa, sino en la roca que las olas no pueden arrastrar. Invertimos tanto en formarnos intelectualmente, queremos aprender muchos idiomas y tener muchos títulos con los que poder hacer frente a la vida y justificar nuestro valor. Pero a veces podemos descuidar lo más importante, la formación de nuestro interior, la construcción de los principios sobre los que edificamos nuestra vida.

Si construimos sobre arena perderemos el suelo firme cuando lleguen las dificultades a nuestra vida. Como me decía una persona enferma el otro día: “Es fácil ofrecerle la vida a Dios cuando todo nos va bien. Pero cuando comienzan las dificultades es más difícil renovar el ofrecimiento”. 

Si construimos nuestra vida sobre roca será posible enfrentarnos a la vida con una mirada positiva, con la confianza de sabernos en las manos de Dios.

Tags:
alma
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Aleteia Brasil
¡Cuidado con las oraciones de sanación y liberación!
2
PRAY
Philip Kosloski
Oración al beato Carlo Acutis para pedir un milagro
3
QUIÑONEZ
Pablo Cesio
Álex Quiñónez, una muerte cargada de violencia que vuelve a enlut...
4
newborn
Mathilde De Robien
15 nombres de niña cuyo significado conecta con Dios
5
Ary Waldir Ramos Díaz
Un niño le da una lección al Papa Francisco en plena audiencia ge...
6
PEPE RODRIGUEZ
Revista Misión
El chef Pepe Rodríguez: «Nunca me he emocionado al comer. Al comu...
7
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.