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Si no hubiera dicho que era sacerdote, habría sido liberado del campo de concentración

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Gerardo Rodríguez - publicado el 26/02/14

Una nueva historia de coraje y martirio del clero polaco en la Segunda Guerra Mundial

Campo de concentración de Sachsenhausen, cerca de Berlín. El guardia de las SS hace ingresar al prisionero vestido con ropas de civil a la oficina de asuntos políticos. Está tremendamente demacrado, pálido, los ojos opacos, temblando, evidentemente muy débil.

La conversación gira en torno a la participación en la primera guerra mundial. ¿Se presentó como Freiwilliger (voluntario)? ¿En qué frente combatió? ¿Dónde y cuando fue herido? ¿Cuándo regresó del cautiverio? ¿Le fue concedida alguna condecoración? Quien se ofreció como voluntario en el ejército alemán y combatió en el frente francés y por su participación y valentía en el combate le fue concedida la Cruz de Hierro de segunda clase fue respondiendo cada pregunta.

Ya llegaba a su fin la conversación y parecía que la misión alcanzaba un resultado satisfactorio, es decir, la liberación del prisionero. Entonces uno de los oficiales de las SS formuló las siguientes preguntas: Wer bist du? (¿Quién eres tú?) Was bist du vom Beruf? (¿Cuál es tu profesión?) Una segunda vez y varias veces formuló estas preguntas, y el prisionero no sabía qué responder. "Wie so, verstehst du nicht deutsch» (¿Cómo es eso, tú no entiendes alemán?), reaccionó irritado el SS ante el silencio de Stefan Radtke… y el sacerdote polaco, cubierta su frente de sudor, no podía decidirse a pronunciar las palabras, y sólo después de algún tiempo surgió la respuesta: " Stefan Radtke. Ich bin ein Priester Katholisch."

Si el Padre Radtke quizá hubiera respondido que era un trabajador, probablemente todo hubiera terminado bien, pero dijo: soy un sacerdote católico.

Estas palabras causaron gran indignación entre los hombres de las SS reunidos, quienes decidieron no liberarlo. Murió en el campo de Sachsenhausen de agotamiento el 29 de octubre de 1940.

Ya hablamos de las circunstancias que jalonaron el final de su camino hacia el martirio. Ahora presentamos su historia
Stefan Radtke nació el 2 de marzo de 1890 en el pueblo de Dębogórza cerca de Puck en el seno de una familia de agricultores. Hijo de José y Juliana Magrian. Tenía ocho hermanos. Su hermano Juan Radtke fue el primer alcalde de Gdynia.

Asistió a la escuela secundaria en Wejherowo, pero el diploma de bachiller lo obtuvo en Elbląg. El 1 de julio de 1915 se presentó como voluntario en el ejército alemán y tomó parte activa en los combates del frente francés, donde fue tomado prisionero, de donde regresó en marzo de 1920. Le fue concedida la Cruz de Hierro de segunda clase.

Luego comenzó los estudios filosóficos y teológicos en el Seminario Mayor de Pelplin. El 14 de junio de 1924 fue ordenado sacerdote.

Después de la ordenación sacerdotal fue nombrado vicario sucesivamente en Chełmża, Miłobądz cerca de Tczew y luego en Papowo Biskupi. El 1 de enero de 1933 fue nombrado párroco de la parroquia Cristo Rey en Gdynia-Maly Kack. Allí comenzó la construcción de la iglesia.

En ese momento era una tarea ardua como consecuencia de los tiempos difíciles de la posguerra y la crisis económica, por lo tanto, en esta empresa le ayudó su hermano Juan Radtke (1872-1958), el primer alcalde de Gdynia. Esta parroquia tenía una misión muy específica, ya que la población estaba constituida principalmente por personas empleadas en la construcción de Gdynia, eran inmigrantes de diferentes partes de Polonia El párroco fue capaz de establecer contacto con todos sus feligreses y los trabajadores de la construcción.

El obispo de Chełmno lo nombró párroco el 1 de octubre 1938 en Rozental cerca de Lubawa, donde la guerra lo encontró.

Su camino hacia el martirio comenzó con su detención el 5 de septiembre de 1939, Fue encarcelado en Olsztyn. Luego pasó sucesivamente por Nowe Miasto, Brodnica, Rypin, el convento de los padres carmelitas en Obory (52 sacerdotes diocesanos y religiosos pasaron por este convento convertido en campo de tránsito), Grudziądz, de donde en marzo fue trasladado a Stutthof. Desde el 5 de abril de 1940 se encontraba en el campo de concentración de Sachsenhausen. Su familia, especialmente su hermano Juan Radtke, gestionaba su liberación.


En este intento de liberación el mediador fue un tal señor Tycner. En la segunda mitad de 1940, en agosto o septiembre, Juan Radtke recurrió al señor Tycner que tenía que viajar a Berlín con una propuesta: llevar consigo un escrito, con el asunto de la liberación de su hermano, el Padre Stefan Radtke. Esta solicitud estaba firmada por alrededor de cincuenta personas, feligreses de Rozental y Maly Kack, incluso había alemanes de religión evangélica (protestantes) que firmaron.

Así lo recordó años más tarde quien fuera el mediador: “Me presenté en el edificio donde se encuentra la sede principal de las SS en Berlín, en la Prinz Eugenstrasse No. 8 (calle Príncipe Eugenio No 8). En particular señalé que el Padre. Radtke, en la Primera Guerra Mundial se ofreció como voluntario (para la Cruz Roja, lo que naturalmente, no dije) para el ejército (…). Recibí un "Entlassungsschein» (certificado de aprobación), causé una buena impresión, y con esta impresión salí del edificio, que también incluye la residencia de Himmler".

Entonces el señor Tycner se fue al campo de concentración de Sachsenhausen. "Después de una breve presentación del caso, mostrando el Entlassungsschein, fueron a buscar a Stefan Radtke…”

El Padre Stefan Radtke pertenece al segundo grupo de mártires polacos asesinados por odio a la fe durante el nazismo. El proceso diocesano ya ha concluido. Ahora se encuentra en fase romana.

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