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Tras los pasos de Francisco: la próxima visita del Papa a Asís

Chiara Santomiero - publicado el 04/09/13

Mons. Domenico Sorrentino explica las etapas de la visita papal del 4 de octubre

Hay una habitación en el obispado de Asís desconocida para la mayoría pero es allí donde la historia de Francisco tuvo un giro radical: es la habitación del “desnudamiento”, en la que el santo se quitó sus vestidos ante el obispo del momento renunciando no sólo a los bienes del atónito padre Pietro di Bernardone, sino también a toda tentación mundana como signo de la pobreza evangélica.

Por primera vez esta sala será visitada por un pontífice, el Papa Francisco, que estará en la ciudad del Santo que ha inspirado su pontificado eligiendo su nombre, el próximo 4 de octubre. Del sentido de esta visita y de los signos innovadores que la caracterizan habla a Aleteia el obispo de Asís, mons. Domenico Sorrentino.

– Uno de los signos innovadores de la visita del Papa Francisco será la visita a la sala del desnudamiento que se encuentra en el obispado ¿Qué momento representa este episodio en la vida de San Francisco?

En este episodio famoso, poco visitado por los peregrinos, Francisco expresa la radicalidad de su elección: se dona completamente a Dios y se libera por la caridad con los hermanos y una nueva relación con el mundo. Siembra la semilla del Cántico de las criaturas y de la armonía universal relacionada más con el cuerpo que con el espíritu.

En esta sala Francisco se convierte en “signo” para el mundo y es un mensaje de extraordinaria actualidad en el contexto histórico en el que nos encontramos que busca reencontrar la unidad con la naturaleza y la paz. La visita del Papa nos ayudará a releer esta imagen histórica en su verdadero significado. El gesto de Francisco era muy concreto y mostraba una gran apertura de corazón: un hombre totalmente entregado que se consume por los demás.

– ¿Cómo se organizará la visita del Papa?

Prácticamente el Papa ¡no se detendrá nunca! Tiene programada una inmersión total en los lugares de la espiritualidad franciscana donde se unirá a muchas personas: el deseo de vivir Asís y Francisco va unido a su sensibilidad de pastor que no se sustrae nunca del abrazo de la gente.

La primera etapa de la visita será el Instituto seráfico que se ocupa de la acogida y de la rehabilitación de personas aquejadas de discapacidades graves. También esto es un sitio alejado de los itinerarios franciscano pero la elección del Papa está clara: quiere recorrer los pasos de San Francisco que en su testamento relacionó su propia conversión con el encuentro con los leprosos, los que estaban al margen de la sociedad. “He encontrado al Señor en las llagas de los pobres”, afirma: el Papa viene a volver a entregarnos la experiencia original de Francisco.

En esta perspectiva se coloca también la posibilidad innovadora de comer con los pobres en el Centro de primera acogida de la Cáritas Diocesana cerca de la estación de trenes de Santa María de los Ángeles.

Después hay etapas “obligadas”: la iglesia de san Damián donde el santo escuchó la voz del Crucifijo que lo invitaba a reconstruir su Iglesia, la santa Misa en la plaza de la basílica de san Francisco con el encendido, al final, de la lámpara votiva alimentada por todas las regiones italianas –este año le toca a Umbria-, la visita a las clarisas en la basílica de Santa Clara, la oración en la Porciúncula y el encuentro con los jóvenes en la plaza de la Basílica de Santa María de los Ángeles.

– Francisco es el santo de la paz por excelencia y esto es una verdadera emergencia en estos días: ¿Cómo habéis acogido el llamamiento del Papa para el 7 de septiembre?

La diócesis se reunirá en Santa María de los Ángeles para rezar juntos el Rosario meditado. Así que la basílica se quedará abierta hasta medianoche, en sintonía con la cita en plaza de San Pedro, para la oración y la meditación personal silenciosa. También bajo el aspecto de la paz, el Papa Francisco nos ayudará a releer la experiencia auténtica del santo de Asís para el que toda elección de radicalidad nacía del Evangelio y del encuentro con Cristo. Nos pondremos en una actitud de escucha: la iglesia de Asís ya está a la espera.

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