La pequeña Lucía cruzó el escenario de la ceremonia de graduación con su madre, Katie Chihoski, la primera graduada de un programa especial del campus para madres estudiantes
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La graduación universitaria es un momento emocionante para enorgullecerse del trabajo duro y celebrar los logros. En una reciente graduación de la Universidad de Mary, en Dakota del Norte, el campus lo celebró por un motivo muy especial: una preciosa niña de 18 meses llamada Lucía, que subió al escenario con su madre.
La madre de Lucía, Katie Chihoski, es la primera graduada de un programa especial del campus para apoyar a las madres estudiantes. La Comunidad Santa Teresa de Calcuta para Madres es "una comunidad en el campus para madres solteras que desean cursar o completar una licenciatura en el campo que elijan".
Universidad y maternidad
La Comunidad Santa Teresa de Calcuta para Madres de la Universidad de Mary "existe para apoyar a las mujeres jóvenes que se enfrentan a una crisis de embarazo o que necesitan ayuda adicional para navegar por las presiones de la vida universitaria y la nueva maternidad".
Las madres estudiantes que reúnan los requisitos y sus hijos (recién nacidos menores de cuatro años) pueden contar con alojamiento, manutención y guardería voluntaria gratuitos durante todo el año. A través del programa único de la universidad, Year-Round Campus (YRC), las madres estudiantes pueden obtener sus títulos universitarios y comenzar sus carreras en tan s0lo 2.6 años.
Katie Chicoski y Angelina Hanft fueron las dos primeras madres inscritas en la Comunidad de Madres Santa Teresa de Calcuta.
Mike McCleary | Courtesy of University of Mary
Además de Chihoski, hay otras cuatro madres en el programa, y se espera que dos más se incorporen este otoño. Proceden de lugares tan lejanos como Texas y Colorado, así como de Dakota del Norte.
Una comunidad universitaria acogedora
Cuando Chihoski se enteró de que estaba embarazada de Lucía, le preocupaba la vida universitaria con un bebé a cuestas. "Al venir a la universidad, esperaba que me consideraran diferente y algo apartada de la típica vida universitaria", dijo en una entrevista con Aleteia.
En cambio, ella y su hija prosperaron en la acogedora comunidad del campus. Un administrador de la universidad describió a la pequeña Lucía como "la belleza del campus" y, efectivamente, Chihoski afirma que su hija hizo innumerables amigos en el campus: "Desde que Lucía tenía cuatro meses iba a los partidos deportivos, a los actos del campus y a conocer gente. Por eso, ¡es el bebé más sociable que jamás conocerás!"
Desafíos, pero muchas niñeras
Ir a la universidad con un bebé es todo un reto. "Muchos eventos universitarios empiezan sobre las 7 de la tarde, que es cuando la mayoría de las madres empezamos a acostar a los bebés", dice Chilhoski. Sin embargo, nunca faltaron niñeras dispuestas, sobre todo después de que las madres estudiantes se mudaran a una residencia de estudiantes "normal", un bloque de suites en Boniface East Hall, que cuenta con una sala comunitaria y una guardería.
"Cuando vives en una residencia, casi siempre hay alguien en su habitación que puede vigilar un monitor o escuchar si un bebé llora", explica. Describió ir a la universidad con su hija como una experiencia alegremente positiva:
"Asistir a la escuela con mi hija ha sido lo más asombroso que he presenciado. Los niños sacan a relucir la alegría de la gente y ofrecen un sentido más pleno del propósito. Lucía hace que el mundo sea el doble de divertido. He visto cómo le daba la vuelta al día a alguien y cómo se hacía amiga de un alumno sentado a nuestro lado en Misa. Sigo participando en todas las cosas de la universidad, pero con mi hija, que sigue viendo cada experiencia como algo emocionante, curioso y divertidísimo".
Teresa de Calcuta por hacer posible que se graduara y viviera en el campus. "Si no fuera por el programa, no creo que hubiera podido quedarme en UMary más de un semestre con mi hija".
Aprender a amar
El resto del campus se benefició de la Comunidad Santa Teresa de Calcuta como lo hicieron las madres estudiantes.
"Ha sido maravilloso tener la comunidad de madres en el campus", dijo Reed Ruggles, Vicepresidente de Desarrollo Estudiantil de la Universidad de Mary, en una entrevista con Aleteia.
"Apoyar a estas madres es realmente un regalo para nosotros. Ha sido estupendo ver crecer a algunos de estos niños. Lucía, por ejemplo, era muy pequeña cuando se mudó con su madre, Katie. Verla dar sus primeros pasos, decir sus primeras palabras, pasar del portabebés a la trona en nuestro restaurante Crow's Nest del campus, y hace poco agarrada del brazo y la cadera de su madre mientras Katie cruzaba el escenario para recibir su diploma de manos del Presidente Monseñor James Shea ha sido un regalo para todos nosotros.
Nuestros alumnos oyen hablar todo el tiempo de cómo pueden entregar su vida por amor. Esta comunidad muestra a los alumnos cómo puede ser eso desde una perspectiva práctica y les da la oportunidad de ponerlo en práctica dedicando su tiempo y su amor a estas madres y a sus hijos".
Graduada y pequeña graduada
El 27 de abril, Chihoski cruzó el escenario para recibir su diploma con la pequeña Lucía en brazos, que llevaba un vestido de graduación a juego de tamaño infantil. Como primera graduada de la comunidad de madres estudiantes, su graduación fue una celebración para todo el campus.
Chihoski se va a casar en octubre con uno de sus compañeros de la Universidad de Mary, y están deseando formar un hogar para su preciosa familia en Minnesota. Les deseamos todo lo mejor en su futuro, ¡y esperamos ver los logros de los futuros estudiantes de la Comunidad Santa Teresa de Calcuta y de sus hijos!
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