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Desde el sagrario, Jesús salvó mi vida (Un nuevo testimonio)

OSTENSORY
Pixabay
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Hace una semana se me acercó una joven a la salida de misa y empezó a contarme sus experiencias maravillosas con Jesús en el sagrario.  Me contaba cómo, en ocasiones, no podía evitar las lágrimas de emoción al estar en su presencia amorosa. Sentía una gran emoción y vivía agradecida por los muchos favores que Jesús le estaba concediendo. Era impresionante su historia.

Yo la escuchaba y por dentro repetía: “Gracias Jesús”.  Al final me miró inquieta y preguntó:

― ¿Es real todo señor Claudio?

― Es real ― le respondí ―. Todo lo que vives es real. No eres la primera persona que me cuenta estas experiencias maravillosas. He visto los frutos de visitar a Jesús en el sagrario, de acompañarlo, pedirle gracias, decirle que le queremos y es importante en nuestras vidas. Personas que cambian de un día a otro. No imaginas las cosas sorprendentes que he visto. Y Jesús siempre me sorprende más. Es un amigo estupendo.

Me alejé reflexionando en lo que acababa de escuchar. Hay personas alrededor del mundo que descubren lo maravilloso que es visitar a Jesús, prisionero de amor, en el sagrario.

¡Jesús está allí… VIVO!! Nunca lo dudes. Su presencia todo lo transforma. Y si alguien te dice lo contrario invitalo a tener la experiencia de Dios.

La verdad estoy impresionado. Casi a diario recibo testimonios  increíbles.

Ayer estaba con Vida, mi esposa en una cafetería, nos tomamos unos minutos para un delicioso café con unos panecillos recién horneados.  A menudo salimos para despejar la mente y estar juntos y charlar.  Al rato se acercó un señor a nuestra mesa y me dice:

―Claudio de Castro, ¿verdad?

Asentí y sonreí.

Sonrió también y me dijo:

Necesito decirte esto. Jesús en el sagrario salvó mi vida. Y lo digo literalmente. ¡Él me salvó!  Apenas me lo creo. He descubierto un mundo nuevo, diferente al que estamos acostumbrados. Un mundo en el que el dinero ayuda, pero no es lo esencial. Mi alma en la gracia de Dios, hacer el bien, perdonar… eso es lo fundamental para mí ahora.  Yo solía ir a Misa sin preocuparme por prestar mucha atención.  Iba por compromiso. Y ahora no me fijo si la misa es larga o corta. Comprendo lo que allí ocurre y sé la importancia para el mundo de cada Eucaristía. Me levanto a las 5 de la madrugada para ir al sagrario y luego me quedo en la primera misa. Me siento feliz.  Es una experiencia nueva para mí y la  verdad es una bendición de Dios.

Le agradecí que compartiera conmigo su historia.  Le recomendé ir al sagrario y agradecer a Jesús por todo lo que estaba viviendo y le dije:

―Te pediré un favor.

―Lo que quieras Claudio.

―Cuando vayas al sagrario por favor dile a Jesús: “Claudio te manda saludos”.

Sonrió sorprendido y añadió:

―Cuenta con eso.

*    *   *

Mi buen jesús escondido en el sagrario, gracias por amarnos tanto, y mostrarnos tu amor infinito.

 

………..

 

¿Conoces los libros de nuestro autor Claudio de Castro? Son un bálsamo para tu alma. Te renuevan por dentro y te ayudan a recuperar esa Paz que estabas buscando.

Te los recomendamos. Si haces «CliC» AQUÍ podrás conocerlos.

 

Los dejamos con esta bella canción.

 

https://www.youtube.com/watch?v=a6fEbpjhu8w

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