Aleteia

Los Increíbles 2 o la heroicidad de vivir según los dones recibidos

Comparte
Acabo de llegar con mis hijos de ver en el cine «Los Increíbles 2». Reconozco que iba sin muchas expectativas, ya que la primera entrega me resultó tediosa, cansina y aburrida. Todavía conservo en mi memoria el intento constante de mi mujer y mío por terminarla y quedarnos siempre dormidos a la mitad. Para ser justos, hay que decir que la época no era propicia: hijos pequeños y una deuda de sueño terrible.

El caso es que esta segunda entrega me ha gustado mucho. Divertida, llena de acción y creo que con mucho más mensaje que la primera. Por eso, recomiendo que vayáis a verla. Nos os defraudará, ni a niños ni a mayores. Me gustaría destacar algunos puntos que se pueden luego hablar con los niños o trabajar con edades más avanzadas, incluso en alguna charla o encuentro con padres de familia.

  • En la permanente lucha del bien contra el mal, en el deseo de construir un mundo mejor, a todos nos han sido dados «poderes». En cristiano esto lo llamamos dones o talentos. Otros les llaman capacidades. El caso es que la mejor manera que tenemos para construir un mundo mejor, más justo, más amable, más evangélico… es poniendo nuestros dones al servicio de los demás. Por eso es importante conocerlos y manejarlos adecuadamente. No se puede vivir de espalda a los dones. No se puede pretender construir desde otro lugar. Los dones se tienen, se reciben. Nos son regalados.
  • Los superhéroes somos la gente corriente y somos la gente pequeña la llamada a cambiar el curso de la historia. No hay que ser especial sino vivir desde los dones, desde lo mejor de cada uno. Esto no gusta a los que mandan, a los poderosos del mundo, a los políticos que no quieren que nada cambie. No hay más que ver la reacción que se produce cada vez que los superhéroes cotidianos quieren cambiar las cosas.
  • La comunidad tiene más fuerza que el individuo. Juntos somos más fuertes. Cuando reconocemos la pluralidad de dones y nos unimos a otros, la fuerza es mucho mayor y mayor la posibilidad de victoria. Los dones de unos y los de otros se complementan. Eso es la Iglesia. La gran comunidad de creyentes que sigue a Jesús, un cuerpo místico donde cada uno tiene su función. Nadie es mejor ni peor que nadie. Todos igualmente necesarios.
  • Ninguno estamos inmune a la manipulación. Hay cosas que nos ciegan, personas que nos hacen mal, miradas que nos enturbian y que nos quitan la esperanza. Hay que estar alerta. Nuestros dones y nuestra fuerza tiene puntos débiles y fragilidades. No reconocer nuestras debilidades y nuestros enredos, puede echar al traste todo lo bueno que pretendemos.
  • La mujer y el hombre tienen y deben complementarse para, como pareja, llevar adelante la misión que se les tiene encomendadas. Ambos tienen su misión común y también sus pequeñas misiones particulares, que deben ser cuidadas y protegidas por la pareja. Se ha avanzado mucho en lo que se refiere a la dignidad de la mujer y más hay que seguir avanzando. La casa, los hijos, etc. no son tareas específicas de la mujer, aún cuando ella es vital y clave en su desarrollo. El hombre es capaz y debe hacerse cargo en la misma medida de todo lo que es compartido y que pertenece a los dos.
  • La paternidad y la maternidad son auténticas vocaciones de superhéroe. Criar a los hijos, acompañarlos en su labores diarias, estar pendiente de su crecimiento, escucharles, hablarles, descubrir los dones que cada uno tiene… es una misión absolutamente vital para la familia y para el mundo entero. Es en las familias donde se gestan los futuros superhéroes.

Como veis, la peli tiene su miga. Ojalá os guste. Ya me contaréis.

Un abrazo fraterno
www.santicasanova.com

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Top 10 Santi Casanova
  1. Más leido
    |
    Más popular
Ver más