Cada día está acompañado de sus retos y alegrías. Sin embargo, existe una hora que puede cambiar tu vida y ayudarte a alcanzar tu mejor versión
Al caer la noche, nuestro cuerpo comienza a prepararse para descansar; de tal forma que podemos crear hábitos que nos ayuden a descansar plenamente y prepararnos para iniciar con propósito el día siguiente.
San Ignacio de Loyola compartió un ejercicio que ayuda a que seamos conscientes de nuestra vida interior y así forjemos nuestro carácter, y con ello, crezcamos en virtud, poniendo en práctica lo que nombró como: Examen de Conciencia Diario, también conocido por algunos como "El Balance del Amor".













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