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La Iglesia católica pide cancelar la deuda de los países más pobres

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Di Rehan Qureshi |Shutterstock
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El llamamiento de Caritas Internationalis, organización de la Iglesia Católica presente en 165 países, es a favor de los países del sur del mundo 

Cancelar la deuda de los países pobres, detener todas las guerras en curso, además de revisar las sanciones que afectan a amplias poblaciones vulnerables, es el llamamiento de Caritas Internationalis, organización caritativa de la Iglesia Católica presente en 165 países. Lo hizo este jueves 17 de julio de 2020 a través de una conferencia de prensa de presentación de su Informe Anual.

El cardenal Tagle aseguró que somos “una sola familia humana y el sentimiento de cercanía que ha despertado la pandemia, que afecta a todos, no puede olvidarse sin dejar una señal: y esa señal debe ser la capacidad de dar nuevas respuestas” a las necesidades de los más pobres y de la dignidad  humana.

En la conferencia participaron el Presidente, cardenal Luis Antonio Gokim Tagle; el Secretario General de Caritas Internationalis, Aloysius John; el Cardenal Wilfrid Fox Napier, Presidente de Caritas Sudáfrica y Rita Rhayem, Directora de Caritas Líbano.

Cese al fuego global

El cardenal Tagle habló de la crisis sanitaria, pero además denunció que persisten otros males para el mundo: el hambre, las guerras, las violencias que pisotean las vidas y la dignidad de las personas.

Asimismo, explicó que se necesita una mirada inclusiva – como la que presenta el papa Francisco en Laudato Si’ y trabajar por acciones concretas como la de «un cese al fuego global».

La deuda de las naciones más pobres

Aloysius John cita los llamamientos del Papa que varias veces ha invitado a las naciones ricas a reconsiderar la cancelación de la deuda de las naciones más pobres.

«La deuda de las naciones más pobres se paga a menudo con el sudor y el esfuerzo de los más pobres. Son muy vulnerables y son presa fácil de todo tipo de problemas de salud debido a su fragilidad.

Caritas pide el alivio de la deuda de las naciones más pobres y la reasignación de fondos a organizaciones fiables que trabajen con estas comunidades».

Sanciones que oprimen a los pobres

El secretario general de Caritas sostuvo que las sanciones oprimen a los más pobres y son, en esencia, herramientas para la «matanza pasiva de civiles inocentes».

Las sanciones – afirmó – son  «medidas injustas que afectan a las personas más vulnerables, especialmente en este momento del Covid-19» y señaló que «están creando un terreno fértil para el terrorismo».

«Las personas que huyen de situaciones difíciles se convierten en migrantes ilegales que son rechazados por los países vecinos y Europa».

En suma, Aloysius John recordó que «la lucha contra el hambre, la pobreza y la injusticia son el objetivo principal de la confederación, ya que garantizan el bienestar y la dignidad humana de los más vulnerables».

Ayuda de Caritas

Para hacer frente a la emergencia de Covid, Cáritas Internacional ha financiado 23 proyectos y otros 14 ya han sido aprobados. Gracias a ellos, se ha ayudado a las familias con asistencia alimentaria básica, kits de higiene, jabón, pañales y asistencia en efectivo para pagar el alquiler y otras necesidades urgentes.

Este es sólo un ejemplo de los cientos de pequeñas pero muy importantes acciones que ayudan a prevenir la propagación del virus.

En la actualidad, Caritas Internationalis está ayudando a casi 9 millones de personas en 14 países, entre ellos el Ecuador, la India, Palestina, Bangladesh, el Líbano y Burkina Faso.

Además, unos 2 millones de personas se benefician de programas de financiación por un total de 9 millones de euros en diferentes partes del mundo. Sin embargo, por desgracia, los responsables de Cáritas saben que hay cientos de miles de personas más que necesitan ayuda.

Hambre

Según el Programa Mundial de Alimentos, el número de personas que se enfrentan al hambre en el mundo como resultado de la pandemia podría duplicarse hasta alcanzar los 230 millones.

Hay una falta de alimentos en África y las inundaciones, sequías, invasiones de langostas y malas cosechas en muchos países se suman a esto.

En algunos estados del Oriente Medio, América Latina y Asia, la malnutrición infantil y el número de adultos que padecen hambre ya está aumentando.

Entre los que corren mayor riesgo se encuentran los migrantes, los desplazados internos, los refugiados y los repatriados, como los de Venezuela.

La situación de los migrantes irregulares es particularmente crítica porque no entran en ninguna de las categorías que tienen derecho a la ayuda.

Medio Oriente

El Secretario General de Caritas, Aloysius John, señaló que «la situación en el Oriente Medio ha empeorado drásticamente en los últimos seis meses y las sanciones económicas y el embargo a Siria han contribuido a agravar la tendencia».

«Las sanciones unilaterales sin diálogo ni negociación» no tuvieron los efectos esperados y «demostraron más bien un enorme poder para destruir la vida de las personas más vulnerables».

Denunció que los precios de los alimentos se han disparado y que la desnutrición se está extendiendo.

La situación es grave, especialmente para los niños, las mujeres y los ancianos, que ya están profundamente afectados por las guerras, las tensiones, el fundamentalismo y el Covid-19.

Subrayó la situación de crisis que atraviesa Líbano: «75 por ciento de la población necesita ayuda y la moneda local ha perdido el 80 por ciento de su valor».

«El Líbano siempre ha sido un centro esencial para el envío de ayuda humanitaria a países como Siria e Irak, y si la situación no mejora, las consecuencias para toda la región serán catastróficas».

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