Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 22 septiembre |
San Mauricio y compañeros mártires
home iconEspiritualidad
line break icon

Oración: Así es mi camino a la experiencia de Dios

MODLITWA

Pexels | CC0

Lorena Moscoso - publicado el 25/06/20

Un viaje espiritual profundo, maravilloso y en ocasiones, difícil

Hace unos años, tuve la oportunidad de viajar a Colombia con mi hija de menos de un año. El viaje estaba programado para pasar dos días en la ciudad de Bogotá, y gracias a un encuentro maravilloso, hoy puedo hablarles de mi proceso de oración.

Y quiero hablarles de esto, porque encuentro que la oración es un viaje profundo y maravilloso y en ocasiones, difícil.

Llegando al hotel, conocí a una mujer con una niña de la misma edad que la mía. Como teníamos muy poco tiempo para estar en la ciudad, se apuró en invitarme para acompañarla a visitar un lugar especial no muy lejos de donde estábamos.

No tenía la intención de salir del hotel en esos dos días más que para lo que estaba programado. Sin embargo, ella insistió en hacer ese pequeño viaje para visitar una catedral que fue construida al interior de una mina de sal, la maravillosa Catedral de Sal de Zipaquirá.


SALT

Te puede interesar:
Catedral de Sal de Zipaquirá: «¡Un encuentro con Dios bajo la tierra!»

Partimos en un viaje en taxi de aproximadamente una hora. Debo decirles que el lugar me impactó mucho. Y hoy viene a mi mente para hablarles sobre la profundidad de la oración.

Recuerdo pocos detalles del viaje. No recuerdo haber tomado fotografías. No sé si debido a alguna prohibición por la estructura de sal o debido a mi hija, que aún no caminaba y la llevaba conmigo, pero algo que sin duda no podré olvidar y que impactó de sobremanera mis sentidos, fueron los enormes socavones que se encontraban conforme ibas recorriendo las galerías subterráneas, en las que veías esculpidas en sal, las estaciones de la Pasión de Cristo.

SALT CATHEDRAL OF ZIPAQUIRA
Photo Courtesy of Vicente Silva

Conforme avanzaba, se abrían bóvedas inmensas, profundas y oscuras. El tamaño entre un socavón y otro, era abrumador.

Esta mina – catedral viene a mi mente constantemente en medio de la oración. Encuentro que la experiencia de la oración no es un camino fácil.

Es un camino que exige encontrar una entrada y empezar a descender como en una mina, un sendero oscuro, profundo, en el que encuentras superficies, dimensiones, distancias y paisajes distintos en medio de la oración. ¿Dificultades? Muchísimas…




Te puede interesar:
Las etapas de la vida mística según santa Teresa de Ávila

El camino al encuentro

Tras ponerte en presencia de Dios y de invocar la asistencia del Espíritu Santo, comienzas por apartarte de a poco de la realidad, de la luz, para entrar en lo profundo y en lo sobrenatural, porque este camino silencioso, es el camino que nos conduce a la experiencia de Dios.

Mientras comienzo este recorrido al interior de mi alma, suelo preguntar en varias ocasiones, a modo de tener la certeza de que Dios está ahí: ¿Estás ahí? Porque yo estoy aquí y continúo mi camino.

Por momentos, debo detenerme, y volver a pedir al Espíritu Santo que me acompañe, que vuelva a mí y me guíe porque ando perdida, siento que el camino se hace confuso y no puedo seguir.

Me ayuda también hacer una comunión espiritualo pedirle a Dios que acepte mi entrega, mi oración. Vuelvo una y otra vez al camino tratando de mantener la dirección.


SADNESS

Te puede interesar:
¿No puedes recibir la Comunión? Mira cómo hacer una comunión espiritual

Dios es bueno, porque a pesar de que la oración es una lucha constante, también me ofrece descansos, en los que siento una paz profunda, y que por un momento puedo dejar la lucha contra las distracciones.

Entonces puedo distenderme y pasar tiempo con Dios, con cierta prisa, porque sé que tengo poco tiempo antes de volver al combate.

PRAYING
Microgen | Shutterstock

Y aprovechando que lo tengo conmigo, empiezo a pedirle por los que más necesitan de mis oraciones, teniendo la certeza de que me escucha y disculpándome por ser más lo que le pido que lo que agradezco.

Vuelvo a la lucha, encontrando estepas, valles, desiertos y también caminos escarpados en los que a veces no puedo avanzar.

A veces, hacer oración es tan difícil, que no consigo ni entrar y debo conformarme con decirle unas cuantas palabras a Dios, para que sepa que estuve ahí, a la puerta, pero que no pude entrar. Esto rompe mi corazón.

Cuando por las noches despierto, siento que es Él quien está abriendo las puertas para que lo busque. Ha habido momentos en que las puertas estaban abiertas antes de empezar, y podía correr hacia Él. Esto le da grandes alegrías a mi corazón.

Me viene a la mente una revelación que leí alguna vez, que dice: “Dios se esconde para que podamos tener la experiencia de lo dulce que es encontrarlo”.

Los socavones de la oración y los paisajes se presentan con frecuencia. Dios en el camino me va dando cierta claridad para entender que nada es mérito mío, que siempre me dio estos estímulos, siempre llevándome en dirección a ese encuentro.

Él puso la oración en mis labios y fue abriendo caminos hacia adelante. Gracias a la oración obtenemos claridad de su presencia, de su ternura paternal.

Su amor es más grande que aquellos socavones que abruman por su inmensidad. Me asombra también saber que es el Dios del universo y de la historia que se abaja y viene a mi encuentro, en las profundidades de la vida misma… en la oración.

Luz el Trigal

Tags:
místicooracion
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
JIM CAVIEZEL
J.P. Mauro
El impactante tributo de Jim Caviezel a la Virgen María
2
HERALDOS
I.Media
La Santa Sede intenta cerrar las escuelas de los Heraldos del Eva...
3
Ary Waldir Ramos Díaz
Papa Francisco: Puede que yo merezca insultos, pero la Iglesia no
4
Gelsomino del Guercio
Los asombrosos diálogos entre el diablo y un exorcista del Vatica...
5
DEVIL,THUMBS UP
Marcello Stanzione
Así avanza la propaganda satanista en internet
6
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
7
FATIMA
Marta León
Ingresa en el Carmelo a los 17 años: “Me lanzo a los brazos de Di...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.