Signo del cielo que el gran folclorista Juan Carlos Saravia haya muerto en año santo mariano por la Virgen del Valle, a la que le cantaba con su grupo Los Chalchaleros
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La música argentina no sería lo mismo sin él. El folclore sudamericano no tendría épicos capítulos dedicados a las icónicas zambas con las que su maravillosa creación, Los Chalchaleros, deleitó durante más de 50 años. En tiempos en los que se añora el cantar aunado de los argentinos se fue el músico Juan Carlos Saravia, el cantor folclórico que quebró como pocos los muros que separan el campo de las ciudades, el gran interior de la gran Buenos Aires, y ganó la admiración de todos los géneros musicales.

89 años tenía el salteño, que como tal, era orgulloso peregrino cada Fiesta del Milagro. A los 18 años nomás cofundó Los Chalchaleros, con Víctor Cocho Zambrano, Carlos Franco Sosa y su primo Aldo el Chivo Saravia. La integración del grupo, por la vida misma y algunas desgracias, fue transformándose durante más de 50 años, pero Saravia siguió integrándolo hasta el final, con su inolvidable y larga gira de despedida en la que compartió grupo con Pancho Figueroa, Polo Román, y su herencia musical, su hijo Facundo.
El propio Facundo se convirtió en biógrafo de su padre Juan Carlos y le regaló en forma de canción algunos de los versos que mejor describían a este inolvidable músico argentino. “Por fuera es la ternura, es la sonrisa pura, como pocas grandezas que acercan su sol, por dentro los dolores de tantos quebrantos, guardados muy callados en su corazón”. Padre y madre de cinco, le reconoce Facundo, al destacar que Juan Carlos quedó “solito” unos años tras enviudar.
Decía Atahualpa Yupanqui que a Los Chalchaleros les faltaban sílabas en su canto porque las completaba el pueblo. Y entre las canciones del pueblo que interpretaban Los Chalchaleros, no faltaban claro está las dedicadas a la Virgen María, en particular la Virgen del Valle, especialmente honrada este 2020 por la Iglesia con un año santo por los 400 años de su hallazgo. Mejor que cualquier crónica de cómo se celebran los Misachicos en su honor, el canto chalchalero:
A la Virgen del Valle también le cantaban Los Chalchaleros con la Flor del Cardón que llevan a su altar.
El repertorio chalchalero también encontraba canciones de Navidad que llevan la Natividad a paisajes como la quebrada en Ay, para la Navidad y el villancico Ha llegao´ la Nochebuena.
https://www.youtube.com/watch?v=WjV_gVLI2tk
Versionada imitando la versión chalchalera por cada argentino que sepa tocar la guitarra, por cada hispanoamericano músico que se enamora del folclore, zamba de la emoción, la Zamba de la Esperanza de Jorge Cafrune difícilmente vuelva a sonar igual sin Juan Carlos Saravia entre nosotros:
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Zamba del adiós
Ya se ocuparon Los Chalchaleros de preparar su adiós con una zamba inmortal en la que nos recuerdan que “No es tan fácil decirles adiós, cuanto cuesta cruzar el umbral”. Pero como canta Saravia “hoy el canto de los chalchaleros se anida en ustedes y ahí vivirá”.
Nada mejor que su canto para despedir a un músico coherente con su identidad y la de su pueblo que se ganó el respeto de todos cantando a esas cosas que a todos nos hacen bien, como el amor, la familia, la Esperanza, y por supuesto, la Fe.