Aleteia

4 oraciones apasionadas para quien se entrega a Dios

RACHUNEK SUMIENIA
Comparte

De santa Margarita María Alacoque

Te doy gracias,

mi soberano Maestro,

si Tú no lo quisieras,

no sucedería esto,

pero os doy gracias por haberlo permitido

para hacerme semejante a Ti.

 

Tú eres suficiente

¡Oh, mi Señor!

No deseo nada, solo a Ti.

Y me conformaré con la elección que Tú hagas por mí.

¡Tú eres suficiente para mí, oh mi Dios!

Haz por mí lo que te glorifique más,

No teniendo ninguna preferencia de interés o satisfacción

es suficiente para mí saber que estás satisfecho.

 

Ofrecimiento del Sagrado Corazón de Jesús

Padre eterno, permite que te ofrezca el Corazón de Jesucristo,
tu Hijo muy amado, como se ofrece Él mismo, a Ti en sacrificio.

Recibid esta ofrenda por mí, así como por todos los deseos, sentimientos, afectos y actos de este Sagrado Corazón.
Todos son míos, pues Él se inmola por mí, y yo no quiero tener en adelante otros deseos que los suyos.

Recíbelos para concederme por sus méritos todas las gracias que me son necesarias, sobre todo la gracia de la perseverancia final. Recíbelos como otros tantos actos de amor, de adoración y alabanza que ofrezco a Tu Divina Majestad, pues por el Corazón de Jesús eres dignamente honrado y glorificado.

 

A los pies de María

Oh santa, amable y gloriosa Virgen Madre de Dios,

Madre nuestra dilecta, señora y abogada,

aquí estamos postrados a tus pies,

para renovar la promesa

de nuestro fiel servicio a ti,

y para suplicarte que nos ofrezcas como tuyos,

para dedicarnos, consagrarnos,

inmolarnos al Corazón adorable de Jesús,

con lo que somos, con lo que haremos,

con lo que sufriremos,

sin límites, porque no queremos tener

otra libertad que no sea amarle a Él,

otra gloria sino pertenecerle a Él,

y ser víctimas de su amor puro.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.