Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
lunes 30 noviembre |
San Andrés Apóstol
home iconCuriosidades
line break icon

¿Dónde se encuentra la columna de la flagelación?

FLAGELLATION

Luciano Tronati-(CC-BY-SA-4.0)

Maria Paola Daud - publicado el 24/03/18

Debes visitar en Roma la Basílica de Santa Práxedes

Jesús es flagelado y coronado de espinas: “Pilato entonces tomó a Jesús y mandó azotarle. Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le vistieron un manto de púrpura; y, acercándose a él, le decían: «Salve, Rey de los judíos». Y le daban bofetadas» (Jn 19,1-3).”

Esta cita bíblica la solemos recordar tanto en el segundo misterio doloroso como en la sexta estación del Vía Crucis. La “recordamos”, ¿la recordamos realmente pensando en el gran dolor que sufrió Jesús? Pienso que muchos no entramos en lo profundo de este misterio, y simplemente porque remetimos sin meditar y sin conocer lo que realmente significa una flagelación, quizás una idea nos la dio Mel Gibson en su cruda pero realística película sobre la Pasión de Cristo.

ICON FILMS

La flagelación era un método de tortura que se aplicaba en la época de los romanos, era por ley un preámbulo para toda ejecución, se imponía como castigo aislado o como preparación de la crucifixión. Pilato intentó solo lo primero, pero muchos interpretaron lo segundo; por eso, gritaron fuerte que lo crucificase.

Los judíos lo limitaban a treinta nueve azotes. Para los romanos no había límite. Los flagelos era de cuero con huesos o bolas de hierro en la punta. Las carnes se abrían, el dolor era muy intenso, sangraba todo el cuerpo, solían perder el conocimiento y podían morir.

El que sufría este suplicio era atado a una columna y dos lictores le golpeaban con los flagelos. En ocasiones se turnaban hasta seis lictores. Los flagelos llenaban el cuerpo de tumefacciones, rasgaban la piel y podían llegar a dejar al descubierto las entrañas. Se solía respetar la parte del corazón para que el flagelado no muriese, pero, de hecho, no era infrecuente que muriesen en aquel tormento. Si seguían vivos quedan desfigurados, y, a menudo, se desmayaban a causa del dolor de los golpes.

© Paroles et silence
Le Caravage, La Flagellation du Christ, Naples, Musée de Capodimonte. Extrait de Sylvie Garoche, Le Christ contemplé par les peintres, Paroles et silence, 2016.

Quizás esta introducción puede verse muy dura, pero creo que sea el caso “recordar bien” lo sucedido y así entender mejor lo inestimable y conmovedor que puede llegar a ser tener al frente esta “santa columna” donde fue derramada la preciosísima sangre de Jesús.

Como muchas de las reliquias de Cristo se encuentran en Roma, en la Basílica de Santa Práxedes, y esta vez no fue Santa Elena a traerla desde Jerusalén, se retiene que este fragmento de 63 cm de la columna donde Cristo padeció la flagelación, fue traída por el cardenal Giovanni Colonna en 1223, ésta se encuentra a la derecha apenas entrando a la basílica, custodiada en un relicario de bronce y está tallada de manera diversa debido a los pequeños fragmentos utilizados como reliquias en el pasado.

SANTA PRASSEDE
Mari27454-(CC BY-SA 3.0)

Para quien tenga la oportunidad de visitar Roma, la Basílica de Santa Práxedes se encuentra solo a 50 metros de la majestuosa Basílica de Santa María la Mayor. En un “vicoletto” (callecita) silencioso y escondido de los que abundan en la “ciudad eterna”.

La basílica de Santa Práxedes y Santa Pudencia, hijas de san Pudencio (el primer convertido a la fe cristiana por san Pablo en Roma), atesora no solo importantes reliquias sino también un importante legado histórico para la Iglesia, tanto de ser comentado en un próximo artículo.

Mientras tanto meditemos, pero esta vez con sabiduría; que como dice san Juan de la Cruz en una de sus cartas: “Es cosa muy buena y santa pensar en la pasión del Señor y meditar sobre ella, ya que por este camino se llega a la santa unión con Dios. En esta santísima escuela se aprende la verdadera sabiduría, en ella la han aprendido todos los santos.”

Fuentes: Tres años con Jesús. Meditación sobre la vida de Cristo, Luis Enrique Cases Martín; Roma Segreta; Wikipedia

Tags:
antigua romabasilicajesucristopasionprimeros cristianosromavia crucis
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
COVID
Rodrigo Houdin
COVID-19: Murió aferrado a su rosario y con u...
READING
Gelsomino del Guercio
Las tres reglas fundamentales para los lector...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
APOKALIPSA
Vatican Media
El Papa: Está acabando una civilización que s...
Philip Kosloski
Cuando sientas que todos conspiran contra ti,...
OLD WOMAN, WRITING
Cerith Gardiner
Carta de una mujer de 107 años para luchar co...
WEB2-IRAN-CAPTURE
Zoe Romanovsky
Cineasta de 20 años gana premio por la podero...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.