Cada etapa conlleva sus propios gozos y retos que, afrontándolos como matrimonio, lejos de menguar el amor de pareja, lo elevan y fortalecen
Formar una familia es una de las más grandes ilusiones de los recién casados. Sin embargo, a pesar de que este es uno de los momentos más especiales para el matrimonio, la etapa de crianza de los hijos lleva consigo muchos retos importantes y puede suceder que los cónyuges sientan que, en vez de unirse, cada vez es más difícil eliminar la distancia que sienten entre ellos.
Hay muchos factores que llevan a esta crisis: el cansancio que supone la crianza de hijos pequeños, la poca atención exclusiva entre los esposos, disponer de poco tiempo para conversar o un desajuste en la distribución de roles dentro de la familia. Todas estas situaciones son causa de discusiones y enfrentamientos que pueden llevar incluso a un rompimiento de la pareja.












