Recibe Aleteia gratis directamente por email
Estilo de vida, espiritualidad, noticias positivas... Recibe Aleteia por email
¡Suscríbete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Cuando los hijos son pequeños: la etapa más difícil del matrimonio

BABY
Shutterstock-Olena Andreychuk
Comparte

El amor matrimonial pasa por diversas etapas, todas diferentes, y si se saben llevar, cada una de ellas puede acrecentar el amor de pareja y ayudar a compenetrarse más. Una de las etapas más difíciles de la vida matrimonial es la del nacimiento y crianza de los hijos

La etapa de crianza de los hijos lleva consigo muchos retos importantes y puede suceder que los cónyuges sientan que, en vez de unirse, cada vez se están separando más.

Hay muchas razones para estas crisis: el cansancio que supone la crianza de hijos pequeños, la poca atención exclusiva entre los esposos, el poco tiempo disponible para conversar o los desajustes en la distribución de roles dentro de la familia son algunas de las causas de las discusiones y enfrentamientos que pueden llevar incluso a un rompimiento de la pareja.

Si conocemos los retos a los que nos enfrentamos es mucho más fácil superarlos con éxito, y como el amor matrimonial es algo que siempre debemos trabajar, aquí van algunos tips para ayudar a hacer más llevaderos esos tiempos difíciles.

1. El descanso es muy importante

Se sabe que con bebés o niños pequeños no hay mucho descanso. Sin embargo, es vital cuidar que ambos tengan tiempo de descanso y que se ayude a cuidar este tiempo. Las personas cansadas o agotadas son más propensas a irritarse con facilidad y normalmente quien paga los platos rotos es la que tienen al lado. Así que más allá del trabajo de la casa, la crianza o el trabajo profesional, es muy importante que se cuide mutuamente ese tiempo de descanso que va a permitir que veamos las cosas con más calma y claridad.

2. Nuestra pareja como prioridad

Uno de los errores que más se comete en esta etapa es poner toda nuestra atención en los niños y olvidar al cónyuge. Es instintivo que nuestro foco de atención cambie porque tenemos el instinto de proteger a quien más nos necesita. Sin embargo, es por esta misma razón que debemos intencionalmente poner el foco también en la pareja.

El amor de padres es mucho más natural e instintivo, mientras que el amor de pareja requiere de mucho más esfuerzo y trabajo, así que en este embelesamiento que tenemos ambos por nuestros pequeños, no podemos olvidar que la pareja también merece nuestra atención, tiempo y cariño.

3. Seamos corresponsables

Ya sea en el mantenimiento del hogar, en el aporte económico o en la crianza de los hijos, debemos aprender a reconocer que ambos somos igualmente responsables de nuestra familia. Una repartición justa de los roles y de las labores domésticas, siempre ajustándose a la realidad de cada familia, ayuda a que no existan sentimientos de culpa o victimismos que tanto daño hacen en la relación de pareja.

4. Aprendamos a comunicarnos

Ya sea para expresar nuestros problemas o molestias, o simplemente para compartir nuestra intimidad, es importante establecer métodos de comunicación efectivos que nos permitan enfrentar nuestros problemas de una manera madura y respetuosa, y buscar soluciones ajustadas a la realidad.

Los gritos, insultos y otros descalificativos solo sirven para desahogarnos y no construyen relaciones sólidas. Recordemos que la familia es escuela de amor y la manera como nos tratemos en familia incide de forma real en el desarrollo afectivo de nuestros hijos.

5. Defendamos nuestro tiempo a solas

Cuando nacen los hijos parece que nos olvidamos de la necesidad de pasar tiempo juntos a solas para reconectarnos: ya sea por miedo de dejar a los niños con otras personas, o porque estamos cansados. Es vital recuperar las citas, las salidas, los bailes o cualquier otra actividad que nos permita unirnos nuevamente y concentrarnos en el otro, además de recuperar el romance.

El tiempo a solas se debe defender a capa y espada, porque es la gasolina que mantiene andando el motor de la vida matrimonial.

Sabemos que el reajuste de los hijos cambia mucho las dinámicas familiares y que, aunque traen una felicidad inmensa, a veces es difícil adaptarse a las nuevas rutinas que ellos traen. Lo más importante es reconocer que la estabilidad de nuestra vida de pareja es parte importante del crecimiento y desarrollo de nuestros hijos, y que tenemos la responsabilidad de poner todo nuestro esfuerzo en acrecentar cada día más ese amor.

Boletín de Noticias
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.