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La minería ilegal arrasa varias zonas de Colombia

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La situación es alarmante, pero ahora se podrán iniciar acciones concretas

Recientemente fue difundido en Colombia el estudio “Explotación de oro de aluvión. Evidencias a partir de la percepción remota”, que fue elaborado por el Ministerio de Justicia de Colombia  y Naciones Unidas a través de su oficina contra la Droga y el Delito (UNODOC).

En cuanto a las principales conclusiones de este estudio se establece que el 60% de la explotación de oro de aluvión en Colombia se realiza de manera ilegal y que solamente el 2% de las áreas detectadas tiene licencia ambiental.

Para 2014, prosigue el informe, Colombia tenía 78.939 hectáreas donde se realiza este tipo de explotación. Por otro lado, evidencia que el 79% de la explotación de oro en aluvión está establecida en las localidades de Antoquia y Chocó, además de alertar sobre la práctica en territorios especiales.

Minería ilegal y narcotráfico

El informe también deja entrever la estrecha relación entre la explotación de oro de aluvión con los cultivos de coca. Por ejemplo, en algunos departamentos de Colombia más del 80% de las zonas donde se lleva a cabo la práctica de esta minería se localizan en territorio afectado por cultivos ilícitos.

Precisamente, durante la presentación del informe,  Bo Mathiasen, representante de la UNODC, hizo referencia al vínculo entre actividades ilegales como la minería de aluvión y el narcotráfico.

“Es preocupante el desarrollo de criminalidad. A pesar de su riqueza, las regiones afectadas por las explotaciones de oro hoy están sumadas a la violencia, falta de oportunidades, pobreza y daños ambientales que no les permiten tener una vida plena, al igual que les ocurre a los territorios con presencia de cultivos de coca”, expresó Mathiasen en declaraciones reproducidas por El Tiempo de Bogotá.

Aunque, por su parte, el viceministro de Medio Ambiente, Mauricio Mira, reconoció que no todos los que practican actividades mineras de forma ilegal lo hacen con intención de delinquir, pues muchos de ellos incursionaron por razones económicas y culturales.

¿Y en cuanto al medioambiente?

Un dato no menor tiene que ver con los efectos ambientales de esta práctica ilegal. Gracias a este tipo de minería más de 2.000 hectáreas de bosques y vegetación son deforestadas cada mes en Colombia.

En las selvas de Chocó se registró un grave daño ecológico, siendo uno de los pulmones ambientales más importantes del país, indica El Tiempo.

 El efecto devastador

Para llevar a cabo la minería de oro en aluvión se precisa la remoción de varios metros de tierra con dragas y retroexcavadoras en los lugares donde se estima está presente y para ello no importa si es en zonas con vegetación, tal cual indicó un informe publicado en diciembre por El Tiempo de Bogotá denominado minería ilegal.  

Es que esta práctica arrasa con todo.  Pero también se destruyen fuentes de agua, pues luego de un primer lavado se sube el material con un sistema a presión hacia tolvas. El agua para llevar a cabo esto proviene justamente de ríos y arroyos cercanos.

Luego, ya en las tolvas (depósitos similares a un embudo gigante), se usan “trampas para el oro” utilizando varios filtros con mercurio y a veces hasta cianuro.  El oro separado se lleva a lagunas y las aguas quedan tóxicas. Una vez agotada la explotación, los pozos artificiales construidos durante el proceso son abandonados.  Con el transcurso de los días los ríos de lodo que se desprenden de estos lugares van hacia fuentes hídricas de las zonas colaborando a la devastación ambiental.  Finalmente, las consecuencias son terribles: tierras muertas.

Acciones concretas

Los efectos de la minería ilegal en Colombia son importantes y sus resultados preocupantes. Pero al mismo tiempo generan cierta esperanza debido a que gracias a la detección de los lugares afectados con mayor precisión también es posible generar un plan de acción.

Así se refirió el ministro de Justicia de Colombia,  Jorge Londoño, durante la presentación del informe, indica El Tiempo de Bogotá.

“Si bien es cierto los resultados son alarmantes, también es cierto que debemos alegrarnos porque, al menos, ya lo sabemos y podemos iniciar las acciones concretas, acciones que tienen que ver con la mayoría de ministerios”, concluyó.

 

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