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La prensa, testimonio de la santidad de Brochero

Facebook-FRATERNIDAD CURA BROCHERO
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Una investigación recorre la vida de Brochero en los diarios de la época

De una lección siendo seminarista, a las reseñas de su muerte. Toda la vida pública del Beato José Gabriel Brochero (1840-1914m) puede ser seguida a través de sus apariciones en los diarios de la época. Así lo muestra la investigación de Liliana de Denaro, publicada en el libro “La faceta periodística de Brochero”, en el que recopila 438 artículos de diarios en los que se menciona, se cita o se publican palabras de y dedicadas al “Cura Gaucho”.

Ya siendo seminarista Brochero llamaba la atención de los periódicos. En El Eco de Córdoba del 17 de octubre de 1863 se escribía sobre un acto público en el que el seminarista disertó sobre Teología junto con un compañero suyo. “Un joven que se desvela por estudiar, merece que sea escuchado siquiera. Jóvenes Brochero y Rueda, vosotros habéis cumplido vuestro deber y llenado de la esperanza de vuestros condiscípulos”, elogiaba el diario.

También su primera Misa es mencionada por ese diario, el 11 de diciembre de 1866. Ya en 1874, su fama de gran convocante para ejercicios espirituales comenzaba a difundirse en los periódicos cordobeses: “Ayer se notaba un movimiento extraordinario en la calle 9 de Julio, en la cuadra en que está la casa municipal. Los carros del tráfico y el gentío obstruían completamente el tránsito. ¿Qué había? (…) Con gran trabajo pudimos penetrar entre la turba suelta y darnos cuenta de lo que pasaba. Era que salían quinientos ejercitantes que es habían clausurado durante nueve días a hacer penitencia. La mayor parte eran vecinos de los departamentos de campaña. El Señor Cura Brochero, según sabemos, ha traído de su feligresía más de 200 individuos”.

Su llegada a Villa del Tránsito y el “celo apostólico” con el que emprendió sus obras tuvo alta cobertura por la prensa cordobesa, que incluso detallaba los nombres de quienes colaboraban con la construcción de la casa de Ejercicios Espirituales. Incluso el periódico burlesco La Carcajada termina haciéndose eco de su labor mencionando que el “Cura Brochero está haciendo prodigios” y dice que “la gente está como una seda. Los robos han cesado, las tropelías han minorado, las malas vidas se han disminuido”. Este periódico da cuenta también de los sermones del cura, populares por provocar carcajadas en los asistentes con sus ocurrencias.

En una ocasión en La Prensa Católica, sus feligreses le defienden con una carta ante unas acusaciones: “Para él no hay frío, hambre, desnudez, lluvia, tampoco elemento alguno –mediante la voluntad de Dios- que le impida cumplir con su divina misión de verdadero representante del que murió en la cruz por nosotros”.

En 1883, con su fama ya difundida por toda la provincia, el periódico El Interiorle dedica su primera biografía, un repaso por la vida y obra del cura de Campaña. En ella, ya se relatan algunas anécdotas populares del Cura, como el trato que hizo con el borracho para que éste no beba más: le prometió no comer ningún dulce por dos años.

Por esos años comienzan las apariciones en Buenos Aires, que confirman la extensión de su fama. En acción, considera el diario La Patria en 1887, Brochero “es superior al Padre Esquiú”, destacado fraile y obispo. “Mensajero plácido de la caridad y del amor”, lo define este periódico. Su visita a Buenos Aires de ese año es recogida por una parte importante de la prensa que ya habla de “fama extendida en toda la república” del clérigo.

Durante toda la vida de Brochero la prensa cordobesa, y en ocasiones la nacional, se hizo eco de sus obras. Y el mismo Cura la ha usado para publicar sus cartas, a presos o a políticos, siempre dando con un lenguaje gentil y asequible para todos lecciones de vida cristiana.

Su fallecimiento, de amplia cobertura en todo el país, es testimonio de la fama de Santidad con la que dejó este mundo. La Razón, de Buenos Aires, lo definió como la figura más popular de toda la República. Para el prestigioso La Naciónsu muerte representó “una pérdida irreparable”, ya que se trataba de un “hombre llano, sencillo, desposeído de toda prosopopeya abacial (…) prototipo del Cura criollo sin petulancias doctorales, que más se avienen con la bondad y la mansedumbre del Maestro”.

Recientemente se dio a conocer que fue aprobado por las comisiones médicas y teológicas un segundo milagro que podría dar lugar a la canonización del Cura Brochero. Para ello, resta que, tras previa consulta, el Santo Padre proclame la santidad del Beato como ejemplo para toda la Iglesia. Una santidad que se respira en la prensa de la época, archivo histórico del cura con olor a oveja que más ha marcado a los sacerdotes argentinos.

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