Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 18 septiembre |
San José de Cupertino
home iconActualidad
line break icon

San Andrés: la tragedia, convertida en parque de atracciones

Ramón Monedero - publicado el 26/06/15

No hay ni una sola gota de sangre, ni prácticamente una historia verosímil de sufrimiento y supervivencia

Se estrena San Andrés, una superproducción de Hollywood sobre un gran terremoto en la costa oeste de Estados Unidos. Como es bien sabido, el título de la película hace referencia a la temida falla de San Andrés, un accidente geológico de casi 1.300 kilómetros que está allí para recordar que cada cierto tiempo la Tierra tiembla. La cuestión es que los científicos están muy preocupados con la sección sur de la falla que, según sus cálculos geológicos, debería “ceder” cada 150 años y lo cierto es que hace tres siglos que allí no pasa nada. Un gran terremoto en la zona es cuestión de tiempo. Llevamos un siglo y medio de retraso. Puede ser cosa de años, meses, semanas, días o incluso, horas.

San Andrés toma esta premisa real para organizar a su costa oeste un tremebundo movimiento sísmico más allá de lo tolerable que, no obstante, meterá el miedo a más de uno allá en Los Ángeles y San Francisco.

La cuestión es que cuando Hollywood se aproxima a determinadas cuestiones resulta bastante fácil que las banalice y que las reduzca a su mínima expresión. Por ejemplo, en San Andrés, donde una terrible sucesión de terremotos devasta la costa oeste de Estados Unidos reduciéndola a un montón de ruinas griegas mal documentadas, no hay ni una sola gota de sangre, ni prácticamente una historia verosímil de sufrimiento y supervivencia.

El film, protagonizado por las estrella del cine de acción Dwaney “La roca” Johnson, nos cuenta la historia de un agente de los servicios de emergencia de Los Ángeles que, literalmente, abandona su puesto de trabajo para ir a buscar a su mujer –en trámites de separación- a Los Ángeles y posteriormente a su hija a San Francisco.

Hermoso, sin duda, pero ¿Qué hay de la gente a la que se supone iba a auxiliar? O lo que es más ¿Qué hay de las personas a las que deja de asistir por rescatar a su familia? Desde luego, la defensa de la institución familiar es evidente y todo lo loable que se quiera, pero no es menos evidente el debate moral que subyace bajo la cuestión y sobre el que San Andrés, no es que pase de puntillas, es que estoy seguro de que nadie reparó en ello.

La verdad sea dicha, no sé hasta qué punto es justo reprocharle todo esto a una cinta como San Andrés. La película solo pretende ser un parque de atracciones para el disfrute de adolescentes atiborrados de palomitas y que no vale la pena tomársela demasiado en serio, aunque el film parezca amagar con ello. No hay nada digno de retener en la mente cuando uno ve una película como San Andrés, salvo el hecho de que al fin y al cabo se está traficando con un sufrimiento humano que cuidadosamente se sitúa fuera de campo.

Cuando San Andrés andaba inmersa en plena campaña de publicidad un terremoto acabó con la vida de más de 8.000 personas en Nepal. Rápidamente, Warner Bros. continuó publicitando la película, faltaba más, pero incluyendo información sobre cómo ayudar al país asiático. Además, el film pasó de ser una mera atracción de feria a convertirse en una seria advertencia sobre lo que tarde o temprano terminará pasando en California. Todo solucionado. Conciencias tranquilas.

Sin embargo, la verdad es que San Andrés es un producto de efectos especiales vacío y simple hasta el delirio. No hay un ápice de complejidad ni de compromiso sobre el drama que podría implicar un gran terremoto en la zona. Todo es una pirueta hollywoodiense milimétricamente pensada para aturdir y entretener a la mayor cantidad de neuronas despistadas posible.

Al final de la película, con media costa Oeste convertida en solar, la hija de Johnson le pregunta a su padre “¿Y ahora qué haremos papá?”. “Reconstruirlo”, dice nuestro héroe. Así de sencillo. Nada de víctimas, ni de desaparecidos, ni de sepultados, ni de desplazados, ni de muertos, nada de nada. Todo muy limpio y plastificado como sus efectos especiales. Así de simple. La tragedia del ser humano convertida en parque de atracciones.

Tags:
cinegrandes producciones

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Gelsomino del Guercio
Los asombrosos diálogos entre el diablo y un exorcista del Vatica...
2
SINDONE 3D
Lucandrea Massaro
El Hombre de la Sindone, reconstruido en 3D: ¡Son verdad los Evan...
3
Maria Paola Daud
Quiso usar una Hostia para hacer brujería y… comenzó a sangrar
4
PAURA FOBIA
Cecilia Pigg
La oración corta que puede cambiar un día estresante
5
VACCINE
Jaime Septién
¿Covid-19: vacunarse o no vacunarse?
6
BEATRIZ
Pablo Cesio
¿Dónde está Beatriz? El extraño caso de la mujer que desapareció ...
7
EUCHARIST
Philip Kosloski
Esta hostia eucarística fue filmada sangrando y latiendo como un ...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.