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Novena a la Inmaculada: Séptimo día

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Concédenos la virtud de la castidad

Querida María, elegida para ser Madre de Dios y preservada por ello de toda culpa desde tu Concepción: 

A ti, purísima Madre y Reina, venimos confiados y suplicantes en esta novena, para darnos la bienvenida a la verdad de los verdaderos hijos de Jesús, a los libres de toda la mancha de pecado, y para pedirtete especialmente por… (hacer aquí la petición que se desea obtener).

Oh Santísimo Hijo de María Inmaculada y Redentor nuestro: así como di una María, entre los demás virtudes, una pureza y castidad libre de mancha, por el cual se llama la Virgen de las Vírgenes, así como suplicamos que, por intercesión de tu Madre Inmaculada , nos concedas la dificilísima virtud de la castidad, que han sido conservados mediante la devoción de la Virgen y su protección.

Virgen Madre de Dios, tu Inmaculada Concepción.

Adaptación de Aleteia de una  clásica  Novena a la Inmaculada

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