¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

El sueño imposible del Califato Islámico

sayf alhak / youtube
Comparte

El mundo árabe no quiere soluciones del siglo VII para el siglo XXI

Ofrecemos el resumen de un importante análisis sobre el nuevo Califato de Bagdad escrito por el sacerdote jesuita árabe y experto en el mundo islámico, padre Samir Khalil Samir, en la página Asianews, con permiso de la misma. Recomendamos vivamente la lectura del artículo completo, aquí. Es muy importante comprender en profundidad lo que está sucediendo realmente en el mundo islámico, especialmente los cristianos que trabajan en el diálogo interreligioso.
 
—-
 
El anuncio de la inauguración del Califato Islámico de parte de Abu Bakr al Bagdadi, revela un sentimiento de desesperanza en el mundo árabe. Se trata de restaurar el califato de Bagdad, considerado como el período más brillante del Islam. Este intento no es nuevo en la era contemporánea. Pero la mayoría de los musulmanes no sueñan  más con el califato, ni un imperio sin fronteras.
 
El califato es un sueño, y se refiere al Califato de Bagdad, el abasí. Como el mismo “califa” Bagdadi afirma en sus alocuciones, quiere responder al declive del mundo árabe e islámico. Y este declive es reconocido por intelectuales y personas de todos los ámbitos de la vida. Para detectarlo, basta comparar cualquier país de los países musulmanes con los de la economía occidental, la política, los derechos humanos, la justicia, la vida social, la atención a los débiles y los pobres, realmente estamos en un período de decadencia. Incluso cuando tenemos miles de millones y somos más ricos que cualquier persona (pensar en el petróleo árabe), el nivel educativo es muy bajo y ¡la contribución a la civilización mundial es nulo!
 
El mundo árabe debe reconocer esto: tenemos dinero, pero están en manos de una minoría; contamos con los números, con cientos de millones de personas, pero solos vamos a la guerra.
 
De hecho, la única manera de recuperar nuestra dignidad es reconstruir culturalmente al hombre árabe y musulmán, repensando las leyes, aplicando los derechos humanos, fortaleciéndolos, yendo en la dirección de una cultura abierta, que simpatice con todo el mundo. La cultura actual se basa en los derechos humanos de las personas y la solidaridad entre los pueblos. ¿Y qué hacemos? Tratamos de justificar y traerlos a todos a una forma de vida que se remonta a un período pasado (siglo VII), típico de una región y del beduino del desierto: esto no puede ser una solución para el siglo XXI.
 
El error del mundo islámico
 
El error del mundo islámico es a nivel ideológico. Esto conduce a guerras ideológicas: culturales, religiosas, históricas, pero nunca sobre la base de las necesidades reales de las personas.
 
El pueblo árabe pide soluciones a las necesidades básicas; la igualdad entre hombres y mujeres; entre musulmanes y no musulmanes; ricos y pobres (¡los pobres en el mundo árabe nunca tienen voz!). En lugar de tomar lo mejor de la civilización moderna y de asimilarlo, buscamos la solución volviendo atrás.
 
Los partidarios de la teoría de la "conspiración" acusan a los Estados Unidos y algunos países europeos de haber facilitado el genocidio dentro del mundo islámico. Si esta teoría es cierta, entonces somos los árabes los estúpidos: ¿quién  hace las guerras intestinas, en la región, en el mundo árabe? Somos nosotros. E incluso si nos dejamos engañar tan fácilmente, nuestra responsabilidad se mantendría.
 
Si realmente deseamos reconstruir la sociedad árabe, se requieren algunas opciones básicas:
 
1. Nosotros los Árabes, debemos aprender a vivir juntos, sobre la base de valores compartidos, sin ir a la guerra a causa de las diferencias religiosas. Y en segundo lugar, tenemos que pensar en la solidaridad de los países y la región. No es posible que habiendo árabes superricos hayan personas que luchan por sobrevivir; estas diferencias alientan las guerras.

 
2. A otro nivel, también colaborar en toda la región, sobre todo con Israel, para la paz con los palestinos. Cada paso hacia la paz en este sentido, también puede facilitar las relaciones con Occidente.
 
3. Otra urgencia es que los países árabes preparen constituciones inspiradas en la justicia, la igualdad, los derechos humanos, la paz, sin hacer ninguna distinción entre los sexos o religiones.
 
4. Por último, la sociedad necesita ser limpiada de la corrupción. Nuestros países se están ahogando en la corrupción. En Egipto, por ejemplo, muchas personas no van al hospital porque saben que todos los servicios, incluso el más simple, puede ser otorgado solamente si usted paga un pequeño soborno. Para una cirugía, una píldora cotidiana, una inyección se tiene que pagar, de lo contrario ¡no te curamos!
 
Este movimiento del califato incumple cualquiera de estos 4 principios. Así que no tendrá éxito, de hecho refuerza la discriminación sobre la base de normas establecidas desde hace más de 1000 años. La gran mayoría de los musulmanes quieren vivir de acuerdo a los valores reales y actuales; ¡sólo los salafistas quieren volver a la Edad Media!
 
La solución es entrar en una visión de colaboración internacional inter-árabe, para construir una nueva civilización, la incorporación de los elementos positivos de la modernidad y los valores contenidos en la tradición islámica. Fuera de esto, el mundo árabe sólo retrocederá, y – lo que es peor – que lo va a hacer en nombre de la religión, es decir, del Islam. Es hora de salvar el Islam, luchando contra el fanatismo religioso.

 

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.