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La salud mental infantil de tu hijo es fundamental para su desarrollo emocional, social y cognitivo. En los últimos años, ha aumentado la preocupación por el bienestar psicológico de los más pequeños, ya que cada vez más niños enfrentan sentimientos de desorientación, ansiedad y estrés.
La vida moderna, con sus retos y cambios rápidos, junto con la presión social, académica y familiar, puede afectar su equilibrio emocional. Reconocer a tiempo cuando un hijo necesita terapia es crucial, ya que un apoyo adecuado puede marcar la diferencia en su bienestar a largo plazo, ayudándolos a crecer con herramientas para afrontar los desafíos de la vida.
¿Cuándo es tiempo de llevar a mi hijo a terapia?

La psicoterapeuta Carmen Hernández explica a los padres lectores de Aleteia algunos puntos importantes:
"Existen señales que pueden ayudar a los padres a identificar si su hijo necesita ayuda, las cuales son: cambios en su comportamiento (como llorar en exceso), hacer berrinches constantemente, rehusarse a hacer actividades que normalmente hacía; inclusive, si no quiere ir a la escuela, siendo que antes sí le gustaba ir".
Por ello, subrayó la importancia de mantener siempre en observación a los hijos y estar al pendiente de ellos, pues quién mejor que los padres para detectar cualquier señal de alarma.
Traumas en la infancia
Por otro lado, señaló que, en algunos casos, los niños pueden afrontar algún tipo de trauma que les genera estrés, por ejemplo: la separación de sus padres, un cambio de casa, cambio de escuela o de maestros.
"Esto les genera estrés e inconformidad, y en ocasiones los niños no saben cómo gestionar lo que les está sucediendo".

¿De qué manera puede ayudar la terapia a mi hijo?
El acompañamiento terapéutico en niños trae grandes beneficios a su desarrollo, puesto que "los niños aprenden a reconocer sus emociones; si un niño no sabe qué es lo que siente, no lo sabrá expresar de manera adecuada". Explicó Carmen.
En ocasiones, se les dice a los niños: "no llores", "no hables", "calladito te ves mejor". Lo que ocasiona que ellos mismos repriman sus sentimientos y los manifiesten de maneras erróneas.
"La terapia les da herramientas a los niños para que puedan canalizar y expresar sus emociones correctamente y empezar a decir lo que verdaderamente sienten, y así pedir adecuadamente lo que necesitan".
Una sana autoestima

Es importante que el niño desarrolle una sana autoestima, pues a medida que va creciendo, puede encontrarse con distintos retos en los que su autoestima y capacidad de resiliencia serán herramientas importantes para él.
"Cuando un niño mejora la imagen de sí mismo, esto le ayuda a tener mayor confianza y motivación para hacer frente a los retos, en su vida personal y en la escuela", aseguró la psicoterapeuta.
El apoyo de los padres hacia los hijos
Por último, nuestra especialista compartió algunas recomendaciones a los padres para ayudar a sus hijos durante este proceso.
Ejemplo: es necesario que los padres se involucren en el proceso terapéutico. Tomar terapia favorecerá el crecimiento de toda la familia y no solamente del niño.
Actitud positiva: alegrarse por los logros que su hijo va obteniendo a medida que avanza en su proceso.
Compromiso: esto es fundamental para el niño, ya que requiere de la ayuda de sus padres para acudir a sus citas; también es necesario promover su bienestar integral.
Acompañamiento: para el pequeño es importante sentir el acogimiento de sus padres. Saber que lo apoyan y lo acompañan en dicho proceso lo motivará a seguir avanzando.

