Desde la hospitalización del Pontífice, el 14 de febrero, todas sus catequesis se han difundido por escrito. En esta nueva meditación, el Papa continúa el ciclo de enseñanzas iniciado el 12 de marzo, dedicado a "los encuentros narrados en los Evangelios, para comprender mejor el modo en que Jesús da esperanza"Campaña de Cuaresma 2025
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"La mirada de Jesús no es de reproche, sino de misericordia", dice el Papa Francisco en el texto de la catequesis que tenía previsto pronunciar en la Audiencia General del 2 de abril de 2025, que habitualmente se celebra en la Plaza de San Pedro los miércoles por la mañana, pero que se ha publicado por escrito este mediodía. Advirtió contra la tentación de "poner límites al amor de Dios".
Tras centrarse en Nicodemo y la Samaritana, Francisco cuenta la historia de Zaqueo, un recaudador de impuestos que, al encontrarse con Jesús, decide renunciar a todas sus riquezas para seguirle. El Pontífice explica que este encuentro, narrado en el Evangelio de Lucas, le resulta "particularmente cercano" porque ha ocupado un "lugar especial" en su itinerario espiritual.
Zaqueo, el jefe de los publicanos de Jericó, es "alguien que parece irremediablemente perdido [...], sin esperanza", explica el Papa. Era un hombre rico, pero "excluido y despreciado por todos", subrayó. Y cuando Cristo fue a Jericó, Zaqueo trató de verle, pero no pudo a causa de su pequeño tamaño, por lo que tuvo que subirse a un árbol.
Francisco señala que cuando Jesús se fija en el publicano en su árbol, todos, incluido Zaqueo, esperan "una reprimenda pública". Sin embargo, Cristo dice que quiere honrar a Zaqueo deteniéndose en su casa, porque "Dios no puede pasar de largo sin buscar a los que están perdidos", dice el Papa.
Zaqueo experimentó una gran alegría, explica el Papa, porque recibió una mirada de Jesús que "no era de reproche, sino de misericordia". El Pontífice señala que esta misericordia a menudo no se comprende, "sobre todo cuando Dios perdona a quienes, en nuestra opinión, no lo merecen". "Nos gustaría poner límites al amor de Dios", lamenta.
Otro publicano
El episodio de Zaqueo recuerda a otro episodio de la Biblia, el del encuentro entre Cristo y el publicano Mateo. El Papa Francisco tomó su lema episcopal y pontificio de un comentario sobre este episodio de Beda el Venerable.
En uno de sus sermones en latín, el santo inglés decía: "Jesús vio a un publicano y, mirándolo con amor y eligiéndolo, le dijo: Sígueme". El Papa tomó parte de esta frase - "con sentimiento de amor y le eligió"- para crear su lema: "miserando atque eligendo".