Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
viernes 22 octubre |
Santa Laura Montoya
Aleteia logo
home iconEspiritualidad
line break icon

Papa Francisco: ¿Lo opuesto al amor? No es el odio…

Vatican Media - publicado el 08/01/19

Homilía en Casa Santa Marta: El amor es poner en juego el corazón por los demás

Dios “da el primer paso” y ama “a la humanidad que no sabe amar”, porque tiene compasión y misericordia, mientras que nosotros, aunque seamos buenos, muchas veces no entendemos las necesidades de los demás y permanecemos indiferentes “quizás porque el amor de Dios” no ha entrado en nuestros corazones.

Así lo dijo el 8 de enero de 2019 el papa Francisco en la homilía en Casa Santa Marta, ofrecida por el arzobispo Giorgio Zur, ex nuncio en Austria, “que vivía en esta Casa” y “que falleció ayer a medianoche”.

El Pontífice toma pie de la liturgia del día, de la exhortación al amor en la primera carta de san Juan, al evangelio de Marcos sobre la multiplicación de los panes.

Amémonos unos a otros, porque el amor” viene de Dios, recuerda el Papa citando las palabras de san Juan en la primera lectura.

Dar el primer paso, romper con la indiferencia

Y el apóstol explica “cómo se ha manifestado el amor de Dios en nosotros”: “Dios mandó al mundo a su Hijo unigénito, para que tengamos la vida por su medio”.

“Este es el misterio del amor –aclara Francisco- Dios nos amó primero. Él dio el primer paso”. Un paso “hacia la humanidad que no sabe amar”, que “necesita las caricias de Dios para amar”, el testimonio de Dios.

“Y este primer paso que Dios ha dado es su Hijo: lo mandó para salvarnos y dar un sentido a la vida, para renovarnos, para recrearnos”.

El Papa habla sobre el pasaje del evangelio de la multiplicación de los panes y los peces. “¿Por qué Dios hace esto? –se pregunta-. Por ‘compasión’”.

Compasión por la gran muchedumbre que ve al bajar de la barca, a orillas del lago de Tiberiades, porque estaban solos, subraya: “eran como ovejas sin pastor”.

El corazón de Dios, el corazón de Jesús se conmueve, y ve, ve a esa gente, y no puede quedarse indiferente. El amor es inquieto. No tolera la indiferencia. El amor tiene compasión. Pero compasión significa poner el corazón en juego; significa misericordia. Jugarse el propio corazón por los demás: esto es el amor. El amor es poner en juego el corazón por los demás.

«Que se apañen»

Después, el Papa describe la escena de Jesús, que enseña “muchas cosas” a la gente y los discípulos, al final, se aburren, “porque Jesús decía siempre lo mismo”.

Y mientras Jesús enseña “con amor y compasión”, quizás empiezan “a hablar entre ellos”. Al final miran el reloj: “Es tarde…”.

Y Francisco cita de nuevo al evangelista Marcos:

“Maestro, el lugar es desierto y ya es tarde; despídeles, para que vayan a los campos y pueblos de los alrededores y se compren de comer”.

En la práctica están diciendo “que se apañen” y que se compren el pan. “Pero nosotros estamos seguros –comenta el Pontífice-; ellos sabían que tenían pan parea ellos, y querían guardarlo. Es la indiferencia”.

A los discípulos no les interesaba la gente: les interesaba Jesús, porque le querían. No eran malos: eran indiferentes. No sabían lo que era amar. No sabían lo que era la compasión. No sabían lo que era la indiferencia. Tuvieron que pecar, traicionar al Maestro, abandonarle, para comprender qué eran la compasión y la misericordia. Y Jesús, la respuesta es tajante: “Denles ustedes de comer”. Háganse cargo de ellos. Esta es la lucha entre la compasión de Jesús y la indiferencia, la indiferencia que se repite en la historia siempre, siempre… Hay mucha gente buena, pero que no entiende las necesidades del otro, no es capaz de compasión. Es gente buena, quizás no ha entrado el amor de Dios en su corazón, o no lo han dejado entrar.

Una foto impactante

El Papa describe una foto en las paredes de la Limosnería Apostólica: «una imagen espontánea que hizo un buen muchacho romano y la regaló a la Limosnería”.

La tomó Daniele Garofani, hoy fotógrafo de “L’Osservatore Romano”, volviendo de un servicio de distribución de comida a los sin techo con el cardenal Krajewski.

Es una noche de invierno, “se veía por la forma de vestir de la gente”, explica el Papa, que salía “de un restaurante”. “Gente bien abrigada” y satisfecha: “habían comido, estaban entre amigos”.

Y allí, continúa Francisco en la descripción de la foto, “había una mujer sin techo, en el suelo, que hace así…” e imita el gesto de la mano pidiendo limosna.

El fotógrafo, prosigue, “fue capaz de captar el momento en que la gente mira hacia otro lado, para que las miradas no se encuentren”.

Esta, comenta el papa Francisco, “es la cultura de la indiferencia. Esto es lo que hicieron los Apóstoles”. “Despídeles, que vayan al campo, a oscuras, con hambre. Que se apañen, es su problema”. “Nosotros ya tenemos: cinco panes y dos peces para nosotros”.

Pidamos a Jesús que nos cure a nosotros y a todos

“El amor de Dios siempre va primero – explica el Papa – es amor de compasión, de misericordia”. Es verdad que lo opuesto del amor es el odio, pero en mucha gente no hay “un odio consciente”.

El opuesto más habitual al amor de Dios, a la compasión de Dios, es la indiferencia: la indiferencia. “Yo estoy satisfecho, no me falta nada. Tengo de todo, me he asegurado esta vida, y también la eterna, porque voy a Misa todos lo domingos, soy un buen cristiano”. “Pero, saliendo del restaurante, miro hacia otra parte”. Pensemos: este Dios que da el primer paso, que tiene compasión, que tiene misericordia y muchas veces nosotros, nuestra actitud es la indiferencia. Recemos al Señor para que cure a la humanidad, empezando por nosotros: que mi corazón cure de esta enfermedad que es a cultura de la indiferencia.

Al final de la Misa, Francisco envió un cordial saludo a Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal, por su octogésimo cumpleaños, y le agradeció “por el celo apostólico con que trabaja en la Iglesia”.


SICKNESS

Te puede interesar:
¿Tienes problemas de salud? Reza esta oración

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Aleteia Brasil
¡Cuidado con las oraciones de sanación y liberación!
2
VENEZUELA
Ramón Antonio Pérez
Cuando la vida surge del atroz abuso a joven discapacitada
3
Francisco Vêneto
Los pasajeros aplauden a los pilotos después de un vuelo de 36 ho...
4
Ary Waldir Ramos Díaz
Un niño le da una lección al Papa Francisco en plena audiencia ge...
5
Ary Waldir Ramos Díaz
El Papa a los poderosos: “Quiero pedirles en nombre de Dios…”
6
newborn
Mathilde De Robien
15 nombres de niña cuyo significado conecta con Dios
7
Felipe Aquino
¿Hay pecados tan graves que no puedan ser perdonados?
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.