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Recetas con flores: los niños se divierten cocinando

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Las flores de verano son algo más que una visión linda, ¡también están ricas para comer!

Si tienes tiempo y energías —y tal vez no quieras pensar en esto hasta después del café mañanero—, no hay nada mejor que hacer pasteles con los niños. Es una manera indirecta de enseñarles a ser pacientes y a seguir unas instrucciones y, además, podréis pasar tiempo juntos alejados de las respectivas pantallas de cada uno. Y todo esto sumado a la estupenda y dulce recompensa final. Pura magia.

El truco está en hacer las cosas simples y sencillas, pero también lo suficientemente emocionantes como para mantener el interés de todo el mundo. Así que, aunque siempre está la opción de improvisar unas cuantas magdalenas o lo que se te ocurra, ya que es la temporada de floración, ¿por qué no aprovecharla?

Hay muchas flores silvestres y perennes habituales que tal vez tengas en el jardín detrás de tu casa y que no solo son comestibles, sino que además están sinceramente sabrosas. Incluso el más pequeño de la casa puede ayudarte a recogerlas y, una vez en casa, los niños pueden mezclarlas, que los mayores hagan las medidas y los trasvases y, aunque no hay manera de evitar algo de suciedad en la cocina, no será demasiada.

John-Mark Smith | CC

Lo más probable es que tengas, al menos, diente de león alrededor de tu casa o en tu jardín: elimina todo el verde de la flor y sepárala en mechones de pétalos. Las flores son ligeras y dulces, llenas de vitaminas A y B12. Están especialmente bien cuando son jóvenes. Esta adaptación de la receta de galletas de diente de león de The Splendid Table es rápida y fácil y tiene un resultado deliciosamente rústico.

Necesitarás:

1/2 taza de aceite
1/2 taza de miel
2 huevos
2 cucharaditas de vainilla
1 taza de harina blanca
1 taza de avena
1 taza de flores de diente de león

Instrucciones:

  1. Embadurna con aceite el papel de hornear y precalienta el horno a 135 ºC.
  2. Bate el aceite, la miel, los huevos y la vainilla.
  3. Añade gradualmente la harina, la avena y los pétalos de diente de león.
  4. Con una cuchara extrae una porción de masa, colócala sobre el papel de hornear, dale un poco forma de galleta y hornea durante 10-15 minutos.

(Como con cualquier flor, enjuaga bien los pétalos y asegúrate de que no recoges ninguna que pueda haber sido rociada con pesticidas).

 

Valeria Boltneva | CC

Si tienes la suerte de disponer de un arbusto de lilas o sabes de un vecino que te dejaría llevarte algunas flores, prueba estos bollitos de lila, adaptados de una receta de Chindeep. Son tan sencillas como las galletas y se congelan bien, así que puedes hacer tantas como quieras mientras las lilas estén de temporada.

Necesitarás:

3 tazas de harina
1/3 taza de azúcar
1 cucharada de levadura
1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
1’5 cucharadas de mantequilla
1/2 taza de leche
1/2 taza de requesón
1 taza de lilas lavadas y secadas (y algunas más para decoración)

Instrucciones:

  1. Precalentar a 220 grados.
  2. Mezclar harina, azúcar, levadura, bicarbonato y mantequilla.
  3. Usando un mezclador de masas, trabaja la mantequilla con los ingredientes secos hasta que se formen unas migas secas y uniformes.
  4. Añade la leche y el requesón.
  5. Usando una cuchara, combina suavemente hasta que quede bien mezclado y humedecido. Incorpora cuidadosamente las flores de lila.
  6. Deposita la masa en una superficie enharinada y amasa hasta crear una capa de unos 2-3 cm de grosor.
  7. Corta los panecillos con un cortador de galletas.
  8. Coloca los panecillos a unos 5 cm de distancia cada uno sobre un papel de hornear ligeramente embadurnado en aceite.
  9. Hornear durante 13-16 minutos o hasta que estén ligeramente dorados.

Esta receta da para 10 panecillos grandes. Servir con nata montada o mantequilla y una buena taza de té, ¡y no olvidéis hacer fotos!

 

Shutterstock

 

Los pensamientos y las violas no son flores silvestres, pero quizás tengas un arriate repleto, quién sabe. Si no, también puedes usar pétalos de violeta silvestre en su lugar. Son delicadas y sutiles y harán que tu desayuno parezca salido de un cuento de hadas. Esta versión simplificada de la receta de crepes de pensamientos de Grateful Prayer, Thankful Heart es tan fácil de hacer como si las compraras ya hechas, y si las sirves con nata montada o fruta fresca, ni te vas a enterar del poco azúcar que llevan en realidad.

 

Para 6 crepes, necesitarás:

3/4 taza de harina
3/4 taza de leche
2 huevos
1 cucharada de azúcar
1 cucharada de aceite vegetal
Pizca de canela y nuez moscada molidas
1 taza de pétalos de pensamiento o violeta, enjuagados y secos, sin restos de verde

Instrucciones:

  1. Bate con una batidora todos los ingredientes juntos y enfría en el frigorífico durante al menos 30 minutos.
  2. Embadurna de aceite una sartén pequeña a fuego medio, vierte 3 cucharadas de la mezcla y rápidamente inclina la sartén en todas las direcciones para que la mezcla cubra el fondo de la sartén con una fina película. Cocina durante 1 minuto.
  3. Con rapidez, retira brevemente la sartén del calor y pega los pétalos, con la parte plana hacia arriba, dentro de la crepe. Da la vuelta a la crepe y cocina durante 30 segundos más.
  4. Colocar encima un trapo de cocina limpio para dejar enfriar.
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