Campaña de Cuaresma 2025
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Demasiado alejados o demasiado cercanos, demasiado estrictos o demasiado permisivos, entrometido o indiferente… La lista de reproches que los padres dedican a los abuelos puede llegar a ser larga. Sin embargo, lo necesario es dar un paso hacia atrás y ganar perspectiva en las relaciones para establecer una comunicación auténtica y encontrar un equilibrio sano.
El cuidado de los hijos
En algunos países como Alemania, Países Bajos y Reino Unido, se anima a las mujeres a trabajar a tiempo parcial una vez llegan a la maternidad y, por tanto, tienen menos necesidad de recurrir a los abuelos para cuidar de los hijos. Sin embargo, en otros países, la mitad de los abuelos asumen el cargo de sus nietos en casos imprevistos (enfermedad del niño, guardería cerrada, canguro ausente) o durante las vacaciones escolares.
¿Cómo construir relaciones sanas entre padres y abuelos?

Padres, agradezcan los servicios prestados por los abuelos. Lo hacen por gusto, no es su obligación. Merecen su gratitud. No abusen de su disponibilidad. Que ya no trabajen no quiere decir que no tengan otras ocupaciones.
Abuelos, digan sin rodeos si una situación les resulta pesada. Si ustedes preferirían no recoger más a su nieto los jueves después del colegio porque les gustaría inscribirse en una nueva actividad o porque están cansados, díganlo, los padres encontrarán otra solución. Y no se sientan culpables por ello, ser abuelos no les convierte en niñeros y niñeras con disponibilidad las 24 horas del día los 7 días de la semana. Existen otras posibilidades para cuidar de los niños.
Expresarse sanamente
Tengan el valor de decir lo que sientan. Si su madre o suegra se ofrece voluntaria para bañar al recién nacido, respondan con sinceridad "¡Por supuesto, gracias!", si es buen momento para que les alivien un poco la carga, o bien "No, gracias, preferiría hacerlo yo", si sienten la proposición como un desposeimiento.
En el caso de los abuelos sean delicados con los padres. Supriman las frases autoritarias del tipo "descansa, que le voy a dar un baño al pequeño", y utilicen mejor algo como: "¿Quieres que le dé un baño al pequeño?", por las razones vistas antes. Algunas madres no consideran esta ayuda como un servicio, sino como una apropiación de su hijo, sobre todo si se trata de un(a) primogénito/a.
Aprendan de las diferencias de relación

Abuelos, respeten la educación que sus hijos han elegido para sus nietos. Ustedes ya no son los educadores principales. Aprendan a escuchar a sus hijos sin juzgarles. Aprendan a dar su opinión sin imponerla. Aprendan a felicitarles.
Finalmente, para todos los padres, no sientan celos de la relación abuelos/nietos, tal vez más "agradable" que la relación padres/hijos, ya que no existe ese vínculo de fuerza o de autoridad. ¡Ya les llegará su turno de tener nietos para mimarles sin tener que regañarles!
Permitan que sus nietos disfruten de esa relación, dejen que se establezca esta relación abuelos/nietos para que escuchen, que se beneficien de esa transmisión de valores y de historias familiares, que se asiente ese respaldo, ese sostén de felicidad para las dos partes y que, además, es importante para el desarrollo del niño, que encuentra en los abuelos otro pilar de apoyo en términos de seguridad afectiva.

