¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

El monasterio de los últimos nueve jerónimos

By Jesusccastillo - Own work, CC BY-SA 3.0 es.
Comparte

En Segovia, el último monasterio de la que alguna vez fuese la orden más grande España, se mantiene en pie gracias a una pequeña gran comunidad

La desamortización española –se lee en una placa en la entrada del monasterio- suprimió la orden de los jerónimos, que entonces se contaban por los cientos, en el siglo XIX. Los monjes entonces terminaron viviendo sus vidas como mejor pudieron, secularizados, dispersos, trabajando en los oficios que pudiesen conseguir.

La orden, exclusivamente hispánica –los casi mil monjes con los que contaban los Jerónimos antes de la desamortización vivían sólo entre España y Portugal, en cuatro monasterios, estrechamente vinculados a sus respectivas monarquías-, y que había vivido en soledad, silencio, contemplación, trabajo y penitencia desde el siglo XIV, sólo fue restaurada, en 1925, en el Monasterio de Santa María Del Parral, en Segovia, por el beato Manuel de La Sagrada Familia, quien moriría fusilado durante la Guerra Civil en Paracuellos del Jarama.

La desamortización española suprimió la Orden de los Jerónimos, que entonces se contaban por los cientos, en el siglo XIX. Los monjes entonces terminaron viviendo sus vidas como mejor pudieron, secularizados, dispersos, trabajando en los oficios que pudiesen conseguir.
La desamortización española suprimió la Orden de los Jerónimos, que entonces se contaban por los cientos, en el siglo XIX. Los monjes entonces terminaron viviendo sus vidas como mejor pudieron, secularizados, dispersos, trabajando en los oficios que pudiesen conseguir.

Allí, hoy, los últimos nueve jerónimos –que, a pesar de lo que se pueda pensar, no dejan de recibir numerosos candidatos (“vocaciones hay; lo que falta es perseverancia”, afirma el prior en una entrevista con Joaquín Jesús Sánchez Díaz para El Español)-, no parecen en absoluto preocupados por el futuro de la orden.

“Preocupación –prosigue el prior- es una palabra que tengo desechada de mi mente y de mi vocabulario, porque es estúpida: es ocuparse de una cosa antes de que suceda. Y tengo la experiencia, aquí y antes, de que luego las cosas salen por peteneras. La gente dice: ‘Bueno, ¿y qué pasa? ¿Que estáis exterminados?’ ¿Qué pasa? Bueno, estamos, estamos, y aquí seguimos. Hay una constante en el Antiguo Testamento, en profetas como Daniel o Esther, que dice algo como: ‘¿Dios puede remediar esta situación? Sí, pero si no lo arregla, sigue siendo nuestro Dios’. ¡Él sabrá!”.

La Orden fue restaurada en 1925, en el Monasterio de Santa María Del Parral, en Segovia, por el Beato Manuel de La Sagrada Familia, quien moriría fusilado durante la Guerra Civil. Foto de Zarateman, Wikimedia Commons.
La Orden fue restaurada en 1925, en el Monasterio de Santa María Del Parral, en Segovia, por el Beato Manuel de La Sagrada Familia, quien moriría fusilado durante la Guerra Civil. Foto de Zarateman, Wikimedia Commons.

Para leer la entrevista completa en El Español, puede hacer clic aquí. Y si quiere visitar la página web del monasterio (que la tienen), para pautar una visita y quedarse en la hospedería del Parral, no dude en visitar este enlace.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.