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Lectio Divina: Sábado de la XVI Semana del Tiempo Ordinario

© SHUTTERSTOCK
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Una guía para rezar con la Escritura

Fiesta de Santiago, Apóstol
 
Invocamos al Espíritu Santo
 
Espíritu Santo llena de alegría y paz mi corazón y da sabiduría a mi mente para poder entender la Palabra de Dios. Amén
 
Evangelio según San Mateo 20,20-28.
 
La madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo.
"¿Qué quieres?", le preguntó Jesús. Ella le dijo: "Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda". 
"No saben lo que piden", respondió Jesús. "¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?". "Podemos", le respondieron. 
"Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre". 
Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. 
Pero Jesús los llamó y les dijo: "Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. 
Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; 
y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo: 
como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud". 
 
Palabra del Señor
 
1. Lectura, ¿Qué dice el texto?
 
"No saben lo que piden", respondió Jesús. "¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?".
 
– esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre
 
– el que quiera ser el primero que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud
 
2. Meditación, ¿Qué nos dice Dios en el texto?
 
Hoy el Evangelio nos remarca perfectamente como la Palabra de Dios debe actuar en nuestra vida, no somos quien para exigir el como, ni el cuando, ni el donde; la Palabra del Señor es mas simple, más dócil, mas humilde, no exige, solo se da; se da sirviendo, así como lo hicieron los Apóstoles y hoy en que recordamos a Santiago, quienes abrieron el corazón a los demás para estar unidos en el Cuerpo de Cristo.

¿Entiendo que yo no debo pedirle o exigirle al Señor ningún puesto en el cielo, es más, eso no existe allá, mas sin embargo mis acciones, actitudes y servicio son las que el Padre observa?

 
3. Oración, ¿Qué le decimos a Dios?
 
Señor, muchas veces mal interpreto y te pido cosas en beneficio propio, cosas triviales de mi mundanidad, y después me doy cuenta que hay otras y otros por los que verdaderamente hay que pedir, no buscar una posición, sino dar la posición a través de las acciones, actitudes y servicio a tu Palabra en nuestro ser, en nuestra vida, que ese es tu mayor tesoro. 
Amén 
 
4. Contemplación, ¿Cómo interiorizamos la Palabra de Dios?
 
El Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir. (R)
 
5. Acción, ¿A que me comprometo con Dios?
 
Hagamos una lista de todo lo creemos que necesitamos de Dios, después vayamos dándoles el valor a cada una de ellas y encontraremos cuales son las más importantes, después miremos las necesidades de nuestros hermanos cercanos y encontraremos cuales son las más importantes y entonces veamos como podemos servir y ayudar así como lo hicieron los Apóstoles.

 

Tags:
biblia
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