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En Malasia, el nombre “Alá” se vuelve tabú

© Khalid Mahmood
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"Alá" se encuentra en los libros escolares, en las canciones infantiles, en los sermones, en la liturgia… Cancelarla significaría poner en marcha una obra de re-educación masiva

Continúa en Malasia el caso de la prohibición, impuesta a los cristianos, de pronunciar el nombre de "Alá". Nuevos pronunciamientos judiciales provocaron encendidas protestas de los cristianos, que en Malasia representan el 9% de la población, frente al 60% de musulmanes. Además, la inmotivada agresión contra dos monjas católicas parece un signo de las laceraciones que se están materializando en el país. En una sentencia de octubre de 2013, la corte de apelo de Kuala Lumpur, cancelando un veredicto de primer grado, había confirmado que la revista católica "Herald" no podía utilizar el término "Alá", afirmando que este vocablo no es «parte integral de la práctica de la fe cristiana».

a prohibición, aclararon apresuradamente los mismos exponentes del gobierno malayo que habían presentado el recurso, valía solo para las páginas de "Herald" y no para la Biblia en lengua malaya, llamada "Al-kitab", ampliamente usada en los estados de Sabah y Sarawak, en Borneo, que es la cuna de los cristianos locales. Se temía que algunos grupos radicales pudieran ofrecer una interpretación más amplia y fomentaran, de esta manera, conflictos religiosos. Los obispos anunciaron que las comunidades cristianas habrían seguido usando el término "Alá" en el culto, para referirse a Dios. Pero ahora, un tribunal de la misma corte de apelo hizo oficial esta interpretación amplia de la sentencia, que afectará publicaciones, discursos, prácticas de culto cristiano y que ha provocado encendidas protestas por parte de los fieles.

El pastor Jerry Dusing, líder de la mayor Iglesia cristiana de Borneo (la "Sabah Sidang Injil Borneo"), involucrada en el caso, pidió inmediatamente aclaraciones al gobierno federal, que, según el acuerdo constitutivo de la federación, no puede interferir en las prácticas religiosas de los dos estados insulares. «El uso de la palabra "Alá" es parte integral de la fe y de las prácticas de culto para las comunidades de Sabah y Sarawak, que celebran en lengua indígena, el bahasa Malasia», explicó.

Estas poblaciones, que conforman la mayor parte de la comunidad cristiana de Malasia, la usan en la práctica de la fe desde hace generaciones y mucho antes de que llegara el islam al sudeste asiático. "Alá" se encuentra en los libros escolares, en las canciones infantiles, en los sermones, en la liturgia… Cancelarla significaría poner en marcha una obra de re-educación masiva. Los acuerdos firmados en 1963 entre Malasia, Sabah y Sarawak defienden la libertad religiosa, recordó Dusing. Su Iglesia presentó uno de los tres recursos que habrían debido dar por cancelada la controversia.

En 2007 había apelado en contra de la decisión del Ministerio del Interior de secuestrar tres cajas de libros educativos para cristianos en lengua local, en los que aparecía la palabra "Alá". El caso llegó a la corte de apelo, que acaba de emitir ahora un nuevo veredicto. El proceso en el que están involucrados la Iglesia católica (editor de la revista "Herald") y el gobierno malayo todavía está pendiente y será la Corte federal la que dirá la última palabra.

Otra querella, que tiene un significado simbólico, es la que presentó Jill Ireland, mujer cristiana de Sarawak, en contra del secuestro, de mayo de 2008, de ocho discos compactos en los que aparecía la palabra "Alá". Después de años de esperas y de postergaciones, la primera audiencia será el próximo 30 de junio. Todos estos casos, según los constitucionalistas, no son solamente judiciales, sino que están relacionados con el pacto fundamental de convivencia que desde siempre ha caracterizado el mosaico de la sociedad malaya. La cuestión sobre el nombre de "Alá", efectivamente, está dañando el tejido multiétnico y multirreligioso de Malasia, que es el único país musulmán en el mundo que prohíbe el término "Alá" a los no musulmanes. No lo hacen ni siquiera los países árabes y tampoco Indonesia.

Los lingüistas y estudiosos subrayan que el término se usaba para indicar a Dios en el Medio Oriente mucho antes de que naciera el islam. Un trágico caso demuestra las laceraciones que está sufriendo la sociedad y ha provocado mucha discusión entre la opinión pública. El 14 de mayo dos monjas católicas de la congregación del Niño Jesús, Juliana Lim, de 69 años, y Mary Rose Teng, de 79, fueron agredidas por un hombre enmascarado mientras se encontraban en el complejo de la Iglesia de la visitación en Kuala Lumpur. Sor Juliana se encuentra en coma en el hospital; la otra tiene heridas muy graves. Para la policía, la causa podría ser un robo o, hipótesis plausible, el «odio sectario».

Según algunos parlamentarios de la oposición, la agresión no debe ser menospreciada porque es fruto del creciente «extremismo religioso y de los sentimientos anti-cristianos de los grupos musulmanes radicales, vinculados con los miembros del Umno», partido del primer ministro Najib Razak. Está en peligro la armonía social y religiosa del país, como demuestra el seminario organizado por la mayor universidad pública, la Universiti Teknologi Mara, en Sha Alam (capital del estado malayo de Selangor) en el que se reflexiona sobre "La amenaza de la cristianización".
 
Artículo publicado originalmente por Valores Religiosos

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