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¿Quieres ser un vencedor en la vida? Claves del papa Francisco

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Pope Francis General Audience April 12, 2017. © Antoine Mekary / ALETEIA
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En la Audiencia General, el pontífice insta a que el amor sea el motor de la esperanza ¿Te sientes un perdedor? Mira la cruz.....

“El amor da luz a la vida y da hasta sentido al dolor. El amor es el motor que lleva adelante nuestra esperanza…El que se pone al servicio de los demás es simiente de esperanza”, dijo el papa Francisco este 12 de abril de 2017, en la plaza de San Pedro en el Vaticano.

En la tradicional audiencia del miércoles, el Pontífice continuó con el ciclo de catequesis sobre la “esperanza del mundo y la esperanza de la cruz” (Juan 12, 24-25).

 “Jesús lo explica con la imagen del grano de trigo que cae en tierra, si éste permanece cerrado en sí mismo, no sucede nada, pero si se rompe y se abre, entonces da vida a una planta que producirá fruto”, papa Francisco, audiencia general.

El estilo vencedor de la semilla

“Cuando elegimos la esperanza de Jesús, poco a poco descubrimos que el estilo de vida vencedor es el de la semilla, el del amor humilde. No hay otro camino para vencer el mal y dar esperanza al mundo”, aseguró Francisco.

El Obispo de Roma proclamó a Jesús como el grano que da vida. “Él es ese grano que ha caído en la tierra desde el cielo y ha transformado el miedo, el pecado y la muerte, en alegría, perdón y resurrección”.

Podría parecer la lógica del perdedor. “Parecería así, porque quien ama, pierde poder; quien dona se priva de algo. El amor es donar”, insistió.

La lógica del mundo: obtener, comprar, tener. “Lo vemos también en nosotros: el deseo de poseer “empuja siempre a querer algo más: he obtenido una cosa para mí y enseguida quiero otra más grande, y así sucesivamente, y no estoy satisfecho”.

El Pontífice explicó que quien ama sólo sus intereses y se enardece de sí mismo pierde en la vida. “Es una sed muy fea esa, cuando más tienes y más quieres.  Quien ama la propia vida la perderá’  (Juan 12,25)”.

 Jesús de ‘aparente’ vencedor en el Domingo de Palmas a la Cruz

De esta manera es paradójico la aclamación de la muchedumbre a Jesús que pasó del ¡hosanna! en el Domingo de Ramos al ¡crucificarle! del viernes de la pasión.

“Cierto, este amor pasa a través de la cruz, el sacrificio, como a Jesús. La cruz es el pasaje obligatorio, pero no es la meta: la meta es la alegría, como nos muestra la Pascua“, dijo Francisco.

“Nosotros…creemos que del Crucificado renace nuestra esperanza por la fuerza de su amor”, explicó.

¿Cómo es vivir el estilo de vida vencedor?

“Quien en cambio acepta, es disponible y sirve, vive a la manera de Dios: entonces es un vencedor; salva así mismo y los otros; deviene una semilla de esperanza para el mundo”.

Francisco admite que cuando ayudamos a los demás hay un desgaste, pero existe un cambio esperanzador.

Es muy lindo ayudar a los demás. Servir a los demás, pero a lo mejor nos cansaremos, eh!! La vida es así. Pero el corazón se llena de alegría y de esperanza. Y este es el amor y la esperanza unidos; servir, donarse”, añadió.

¿Cómo nace la esperanza?

“Si alguien de ustedes me pregunta: ¿cómo nace la esperanza? De la cruz, mira la cruz, mira el cristo crucificado y de ahí llegará la esperanza que no desaparece, esa que dura hasta la vida eterna. Y esta esperanza germina precisamente por la fuerza del amor”, aseguró.

¿Qué podemos aprender de las madres?

En otro momento, instó a “donar la vida, no poseerla y esto es lo que hacen las madres, generan otra vida, sufren, pero después son alegres, felices porque han generado otra vida, esto da alegría”.

Así, citó la imagen que Jesús propone a sus discípulos durante la Ultima Cena. “La mujer se siente afligida cuando está para dar a luz, porque le llega la hora del dolor. Pero después que ha nacido la criatura, se olvida de las angustias por su alegría tan grande; piensen: ¡un ser humano ha venido al mundo!” (Juan 16,21).

El amor es el motor 

El amor es el motor que hace avanzar nuestra esperanza. “Cada uno de nosotros puede preguntarse: ¿Amo? ¿Aprendo todos los días a amar cada vez más?”, cuestionó.

El papa Francisco al exponer la Semana Santa como “días de amor”, exhortó a “entrar en el misterio de Jesús”. 

“Yo quisiera que hicieran una tarea en la casa. Mirarlo y decirle: Contigo nada está perdido. Contigo puedo siempre esperar. Tu eres mi esperanza”.

“¡Tu eres mi esperanza, tu eres mi esperanza!”, repitió la muchedumbre reunida animada por el Pontífice. La audiencia general concluyó con el canto del Padre Nuestro y la bendición apostólica.

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