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3 lecciones que me enseñó Shakira sobre hijos y redes sociales

Guille Faingold | Stocksy United
Portrait of mother and two kids having fun while lying on back over grey couch at home and looking at camera with smile.
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Hazte estas 3 preguntas antes de publicar posts sobre tus hijos

Soy culpable de usar plataformas como Instagram o Facebook para quejarme de mis hijos. También las he usado para alardear solapadamente de sus logros, en vez de centrarme en su personalidad. Y si eres madre, seguramente lo habrás hecho también.

Pero el fin de semana pasado decidí cambiar mis métodos maternales en los medios sociales. Lo creas o no, fue a causa de las publicaciones en Instagram de otra madre (muy famosa), la cantante Shakira.

Thanks for all the messages you sent for Sasha while he was sick. Everything is under control now, and he's back to his cheerful self! / Gracias a todos por los mensajes cariñosos a Sasha durante los días que estuvo enfermito. Ahora todo bajo control y con la alegría de siempre! Shak

Una publicación compartida de Shakira (@shakira) el

Un magnífico ejemplo de una madre usando los medios sociales para homenajear de forma edificante a sus hijos… en vez de criticarlos. Se trata de dar las gracias por todos los que se acordaron, preguntaron e incluso rezaron por su hijo pequeño Sasha que pasó varios días en el hospital enfermo.

Este mensaje de Shakira por el restablecimiento de la salud de Sasha fue un excelente recordatorio de que podemos usar los medios sociales para bien, para dar gracias por nuestros hijos, por ejemplo.

Esta publicación de Shakira consiguió recordarme que las palabras tienen importancia, en especial ahora en esta era de “posverdad”. Lo que publicamos en los medios sociales tiene consecuencias reales (buenas o malas).

Una vez que sale algo “ahí fuera”, puede circular libremente. Pienso a menudo en esto, sobre todo cuando veo a madres jóvenes compartiendo imágenes de las travesuras o errores de sus hijos. No siempre reflexiono antes de hacer clic en “publicar”.

A partir de ahora, me haré tres preguntas a mí misma antes de compartir algo en Internet. Las hago a raíz de tres publicaciones de esta cantante:

Gracias a @los40spain por esta noche! A mi equipo y a mi mgmt Jay Brown y Jaime Levine, por estar conmigo hoy y ayudarme tanto siempre!! / Thanks to Los 40 for tonight! To my team and my management Jay Brown and Jaime Levine, for being with me today & helping me always!! Shak

Una publicación compartida de Shakira (@shakira) el

¿Es verdad?

¿Estoy exagerando para aparentar ser mejor? ¿Estoy contando una verdad a medias para ganar simpatía y apoyo? Si es así, mejor me replanteo mi actualización.

Mis niñitos!

Una publicación compartida de Shakira (@shakira) el

¿Es bueno?

¿Estoy denigrando a un familiar que podrá enfadarse o avergonzarse cuando lea mi actualización? Una forma muy buena de responder a esta pregunta es ponernos en su lugar, preguntarnos, por ejemplo: si mi hijo/a viera este post, ¿se sentiría herido/a?

Por supuesto, hay niños más sensibles que otros. A medida que mis hijos se hacen mayores, es una cuestión que se calibra con más facilidad: les puedo pedir permiso para publicar imágenes o textos. Con los más pequeños, tenemos que ser más creativos. Pregúntate, ¿qué opinará el/la peque sobre esta publicación de aquí a cinco años? ¿Y dentro de diez años?

Wonder where he gets it from… / Nos preguntamos a quién salió… ShakHQ

Una publicación compartida de Shakira (@shakira) el

¿Es útil?

No digo que nunca debamos quejarnos de nuestros hijos ni compartir nuestro entusiasmo por sus victorias. Creo que siempre existe un tiempo determinado para ser sinceras sobre los desafíos de la maternidad (en especial si es algo universal que nos despierta la sonrisa o nos hace sentir menos solas como madres).

Sin embargo, de ahora en adelante mi reto es el de desahogarme únicamente en privado, no en público, cuando necesite validación de mis semejantes. Trataré de consultar solo a mi marido o a mis amigas en caso de tener un disgusto concreto con alguno de mis hijos. Y dejaré esas conversaciones al margen del mundo digital.

Inspirado en el artículo de la edición inglesa de  FORHER Aleteia

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