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Los efectos de la música en el cerebro de los niños

niño tocando el violín
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Dejar que los niños se acerquen a la música crea más enlaces y conexiones neuronales

Son muchas, a veces quizá demasiadas, las voces que señalan los beneficios de exponer a los niños a la música, incluso desde el vientre. Y como en casi todos los asuntos que merecen atención, algunas de estas voces pueden tener más o menos razón que otras.

Sin embargo, en lo que todas parecen estar de acuerdo es en que no hay nada de malo, y sí mucho de bueno, en dar a los niños la posibilidad de desarrollar un mejor sistema sensorial (esto es, de crear más enlaces en las conexiones neuronales del cerebro) exponiéndolos no sólo a escuchar música, sino a interpretarla, bien sea mediante el canto o aprendiendo algún instrumento.

No son pocos los estudios que ya demuestran que los niños que participan plenamente en actividades musicales mejoran no sólo su memoria, su atención y concentración sino, además, sus capacidades motrices y de razonamiento complejo.

Escuchar música durante la infancia ayuda a los cerebros de los niños a crear ciertos patrones. En la medida en la que más patrones cerebrales se puedan formar en las edades más tempranas, existen mayores posibilidades de mejorar el desempeño de los niños, tanto en actividades intelectuales como físicas.

Por ejemplo, algunos estudios señalan que los niños pueden recordar melodías que han escuchado desde los tres meses de edad, y que asociar estas canciones a ciertas tareas pueden ayudarlos a reproducir con más facilidad la tarea hecha ¿acaso no nos enseñaron a muchos a cepillarnos los dientes repitiendo una canción que, hasta el sol de hoy, podemos recordar?

Caso similar es el de la comprensión y el lenguaje. Los niños que escuchan música pueden procesar información de manera más rápida, y de entender un mayor número entendimiento: El entendimiento y el lenguaje son ayudados por la habilidad de procesar información más rápidamente.

Algunos señalan que esto se debe al hecho de que la habilidad de entender y  procesar el lenguaje se desarrolla en la medida en la que se logra entender los varios sonidos que crea el lenguaje hablando. Por ello, los niños que suelen estar expuestos a la música se acostumbran más rápidamente a discernir, escuchar e identificar diferentes sonidos complejos, facilitando su comprensión lingüística.

Para leer el artículo completo, publicado en QueTeEscuchen, puede hacer clic aquí.

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