Sociedad

Llegó la hora de implementar el acuerdo de paz en Colombia

El Congreso dijo “Sí” y resurge la esperanza y la paz, tal cual reflejan los colores del Chapecoense

Llegó la hora de implementar el acuerdo de paz en Colombia

Efrain Herrera-SIG

Para muchos, entre ellos el presidente Juan Manuel Santos, este jueves es “el Día D”, una jornada anhelada desde hace años y que da paso al inicio y la desmovilización de parte de las Fuerzas Armadas y Revolucionarias de Colombia (FARC).

Sin embargo, lo que parecía un punto final, en realidad es un nuevo comienzo. Aún quedan por definir detalles para que el “Día D” se consolide, pero lo que sí quedó laudado es que la palabra paz volvió a resonar en Colombia.

La Cámara de Diputados aprobó en la noche de este miércoles (130 votos a favor y cero en contra) el nuevo acuerdo de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC y de esta manera le dio sanción definitiva debido a que el día antes había sucedido lo mismo en el Senado (75 votos a favor y cero en contra).

No obstante, la jornada, al igual que lo sucedido en Senadores, no estuvo exenta de sendos discursos a favor y en contra del nuevo acuerdo. Volvieron a aflorar los argumentos de los defensores del “Sí” y del “No” en el plebiscito del domingo 2 de octubre.

Además, surgieron otras interrogantes en cuanto a la legitimidad o no de la refrendación del nuevo acuerdo en el Congreso luego de que el pueblo colombiano expresara una postura contraria en las urnas en el mes de octubre.

Pero más allá de estas cuestiones que deberán resolver los responsables y autoridades competentes, el país ingresa en una nueva etapa también delicada donde se debe poner en práctica todo lo prometido y acordado. Y este es un aspecto para nada menor.

De esta manera, el anhelo de la paz definitiva y verdadera esté cada vez más cerca, a pesar de las resistencias y los coletazos de última hora, como lo acontecido en la localidad de Chocó, donde un “balón bomba” provocó la muerte de una niña indígena de cinco años.

Si bien se vincula la muerte al Ejército de Liberación Nacional (ELN), específicamente al frente de “Resistencia Cimarrón”, tal cual indica la prensa local, y no se trata de un hecho vinculado a las FARC, es una clara muestra de que aún queda mucho por resolver.  

Curiosamente, en las últimas horas el debate del nuevo acuerdo en el Congreso se vio solapado por la tragedia del avión que trasladaba al equipo brasileño del Chapecoense a la ciudad de Medellín para disputar la final de la Copa Sudamericana.

Durante la ceremonia en homenaje a las víctimas que se realizó en el estadio Atanasio Girardot de Medellín el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, José Serra, dio un discurso lleno de emoción e hizo una reflexión sobre los colores de los equipos de fútbol en cuestión y el momento que atraviesa el país.

“Tal vez no sea casualidad que los colores de Atlético de Medellín y los del Chapecoense sean verde y blanco, esperanza y la paz”, expresó Serra.

Las palabras de Serra merecieron el respaldo del propio Santos y de alguna manera representan el sentir generalizado de toda la sociedad, que sea realmente éste un momento de esperanza y paz en medio de tanta tragedia y dolor.