
¿Qué tienen en común la tristeza profunda y el pecado?
A veces la tristeza puede deberse a un pecado no perdonado y hasta escondido; por eso, Dios nos ayuda a superar el pasado y a no mirar hacia atrás

Un caso llegado a consulta que puede dar luz sobre la crisis de la mediana edad

No le tengo miedo al futuro porque el pasado guardado me sostiene, me mantiene en pie, me alegra. Pase lo que pase, creo poder decir que he vivido, y hasta mis errores y torpezas embellecen mi pobreza

Duelo, ruptura amorosa, accidente, enfermedad, despido, fracaso personal… son muchos los sufrimientos que permanecen grabados en la memoria e impiden apreciar plenamente el presente. Algunos consejos para hacer las paces con el pasado y liberarse de los malos recuerdos.

Alguien va a acabar con todos tus fantasmas y tus miedos

Las raíces no mueren nunca, los espacios de calma y luz donde amaste al cercano y tocaste a Dios permanecen toda la vida en el corazón

El pasado pasó, pero sigue sucediendo dentro de nosotros de alguna manera

Para qué y cómo recordar lo que has vivido

El pasado aún es presente cuando no hemos sanado las heridas emocionales

De verdad es posible tomar una goma para hacer borrón y cuenta nueva.

A veces dejar atrás el pasado es una de las cosas más difíciles que puede hacer una persona

Memoria, esperanza, valentía y paciencia

El pasado es como una brújula: recordar no es quedar atrapado, es tener un parámetro, una noción de qué caminos tomar (o no)

Acceder a la universidad para muchos significa una historia de rupturas y obstáculos