
El consejo de un Padre del Desierto para vencer el orgullo
Para luchar contra el orgullo, un buen examen de conciencia implacable como el del Padre del Desierto Hor es ideal para descubrir por qué nos sentimos superiores

Los elogios en sí no son malos, pero sí puede serlo la manera en que los recibimos. Lee a continuación algunos consejos para no permitir que el orgullo se inmiscuya en nosotros al menor cumplido recibido.

¿Deseas superar tu susceptibilidad? Pide ayuda para aprender a distinguir entre lo bueno y lo malo de tu corazón. No es lo mismo un corazón herido que un orgullo herido.

Algunas personas se centran solo en el éxito profesional descuidando todos sus amores, sin darse cuenta de que en el ineludible destino de la jubilación se han de encontrar con un triste balance humano fuera del ámbito laboral...

El primero, desear la humildad

En la audiencia general, el Pontífice prosiguió el ciclo de catequesis sobre la oración del Padre nuestro.

Como kinosioterapeuta e investigador de Ciencia de la Vida Espiritual (CVE) quiero hablaros de un nuevo método terapéutico: la kenosisterapia

El orgullo daña muchas cosas, incluso el amor

"La humildad es vivir en la verdad", decía santa Teresa de Jesús. Es lo contrario del orgullo, el egoísmo y la soberbia.

Testimonio de un esposo que busco ayuda profesional al ver que su familia, aun siendo privilegiada de muchas formas, no es una familia alegre. Cualquier motivo bastaba para instalarse en el mal humor

El primero, conócete

El orgullo enfermo me aísla

Gracias a su aporte profesional y social fue distinguida también como la primera senadora latinoamericana en Canadá

Cuánto empobrece la convivencia el afán de quedar por encima...

En su homilía en la Casa Santa Marta Francisco advierte de los 3 escalones de la perdición y ofrece una clave que te acerca a Jesús

¿Qué "corazón mundano" tienes? Una interesante reflexión de Tom Hoopes

Francisco advierte ante el riesgo de la avaricia e invita a acumular en la Bolsa del cielo, en su homilía en la Casa Santa Marta

El origen de todos los males es el orgullo