
La única reliquia de primera clase de san Maximiliano Kolbe
Antes de morir en Auschwitz, un fraile afeitó la barba de san Maximiliano Kolbe y la guardó como reliquia dentro de un frasco de cristal para encurtidos

San Maximiliano supo rendir honor a lo que Cristo hizo por toda la humanidad: "Nadie tiene más amor que el que da la vida por sus amigos" (Jn 15, 13)

San Maximiliano Kolbe llamó a la Medalla Milagrosa su "bala" y la utilizó como arma espiritual

El santo polaco fundó la Milicia de la Inmaculada mientras estudiaba en la ciudad Eterna