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Parque Arqueológico Nacional de Tierradentro

El nombre se lo dieron los españoles porque se sentían encerrados en los profundos cañones y entrincados nudos de las montañas. De Tierradentro se supo por primera vez gracias a las crónicas sobre la Conquista española (siglo XVI), época en que los paeces habitaban la región. Este grupo étnico aún vive allí y se agrupa en resguardos. Esta cultura ancestral utilizaba tumbas o entierros primarios para depositar los cuerpos de
sus familiares fallecidos y también fosas o urnas para enterrar los huesos.

Sus tumbas tenían tamaños, diseños y formas variadas. Las más grandes –con cámaras funerarias subterráneas que contenían huesos exhumados de una o varias personas– son conocidas como hipogeos y las hicieron en las faldas de las montañas. No todos los hipogeos fueron pintados pero en muchos se aprecian diseños geométricos formados por líneas paralelas y cruzadas que forman triángulos, rombos y cuadrados pintados en rojo y negro. Las personas de niveles más altos de la sociedad eran enterradas con valiosos ajuares elaborados en oro y cerámica. Otros de los hallazgos y objetos más valiosos de la cultura Tierradentro son las estatuas antropomorfas talladas en piedra, caracterizadas por sus expresiones naturalistas.